La configuración atmosférica de esta semana mantendrá a la Península bajo la influencia directa del chorro polar. Este «pasillo» de vientos en altura seguirá canalizando borrascas y frentes que regarán buena parte del territorio, especialmente el vertiente atlántico. Sin embargo, el fenómeno protagonista de estos días es el denominado río atmosférico, una pieza clave para entender por qué las lluvias pueden ser tan persistentes y cuantiosas en puntos específicos de nuestra geografía.
Aunque los modelos meteorológicos indican que no alcanzaremos los niveles extremos de la semana pasada (cuando se registraron acumulados históricos de más de 550 l/m² en Grazalema), la llegada de este flujo de humedad tropical obliga a mantener la vigilancia en ríos y embalses.
¿Qué es un río atmosférico?
A menudo descrito como un «Amazonas en el cielo», un río atmosférico es una banda estrecha y alargada en la atmósfera que transporta grandes cantidades de vapor de agua de forma horizontal. Este fenómeno suele viajar por delante de los frentes fríos asociados a las borrascas y se nutre de fuentes de humedad tropicales o extratropicales (como el Caribe).
Cuando esta masa de aire saturada de humedad impacta contra un obstáculo físico, como las montañas de la Península, el aire se ve obligado a ascender, se enfría y descarga precipitaciones que pueden ser muy intensas y duraderas, un proceso conocido como efecto orográfico.
Impacto de la humedad este miércoles
La disposición actual del anticiclón de las Azores, desplazado hacia el sur, ha dejado la puerta abierta para que este flujo de humedad subtropical impacte directamente contra España. Según las últimas actualizaciones, el grueso de este río atmosférico afectará el clima durante la jornada del miércoles, con especial incidencia en el centro y norte peninsular.
Las zonas que recibirán el mayor impacto serán:
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Galicia: donde las lluvias serán más intensas debido a que sus sierras «exprimen» literalmente la humedad atlántica.
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Sistemas montañosos: se esperan lluvias persistentes en Sierra Morena, las Béticas, el Sistema Ibérico y la cara sur del Pirineo durante la tarde.
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Meseta y oeste: Extremadura y el oeste de Castilla y León también registrarán precipitaciones moderadas.
Por el contrario, el litoral mediterráneo y el valle del Ebro quedarán prácticamente al margen de estas lluvias, una situación habitual con vientos de poniente. En Canarias, el escenario será radicalmente distinto, con un tiempo estable y temperaturas inusualmente altas.
Temperaturas suaves y riesgo de deshielo
Uno de los puntos más críticos de este episodio es la masa de aire que acompaña al río atmosférico: es anormalmente cálida y húmeda. Esto provocará que la cota de nieve se dispare por encima de los 2000-2200 metros, lo que significa que lloverá en la práctica totalidad de nuestras montañas.
Esta combinación de lluvia sobre nieve y temperaturas suaves acelera el deshielo, un factor peligroso para la cuenca de los ríos que nacen en estos sistemas. Con suelos ya saturados por las lluvias anteriores, el agua circulará con gran rapidez hacia los cauces, aumentando el riesgo de desbordamientos.
Además, el viento de poniente cobrará fuerza, con rachas que podrían superar los 90-100 km/h en zonas altas y áreas expuestas del este y noroeste.









