El futbolista Rafa Mir, delantero del Elche CF cedido por el Sevilla, ha sido procesado por un presunto delito de agresión sexual con acceso carnal y uso de violencia, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
La investigación se centra en unos hechos ocurridos en septiembre de 2024 en una vivienda del jugador, donde una mujer denunció haber sido agredida sexualmente durante una fiesta privada.
La sanción impuesta y la pena que podría recibir

La jueza del Juzgado de Instrucción número 8 de Llíria ha considerado que existen indicios suficientes para procesar al futbolista. Por esa razón, impuso una fianza civil de 12.500 euros y ordenó medidas cautelares: retirada del pasaporte, prohibición de salir del país y una orden de alejamiento respecto de la denunciante.
Si se confirma el delito, Rafa Mir podría enfrentarse a penas de prisión que van de los 6 a los 12 años, según lo establecido en el Código Penal español para los delitos de agresión sexual con violencia o intimidación.
Además, la sanción civil por daños y perjuicios podría incrementarse, dependiendo de la sentencia final. El futbolista ha negado los hechos en todo momento y su defensa sostiene que las relaciones fueron consentidas.
Cómo continúa el proceso judicial

En las próximas semanas, Rafa Mir deberá prestar declaración ante la jueza instructora, acompañado de su abogado. La Fiscalía, por su parte, decidirá si presenta formalmente la acusación o solicita el
sobreseimiento parcial. Fuentes judiciales indicaron que la declaración de la denunciante, junto con las pruebas periciales y los informes médicos, serán determinantes para el avance de la causa.
Mientras tanto, el jugador continúa apartado del grupo por decisión del club: el Elche y el Sevilla han preferido mantener silencio institucional hasta que haya una resolución firme, aunque ambos clubes manifestaron su “respeto absoluto a la justicia y a las víctimas”. El entorno del futbolista insiste en su inocencia y pide que se preserve su derecho a la presunción de inocencia mientras el caso sigue su curso.
Los antecedentes y el impacto en su carrera

La acusación marca un punto crítico en la trayectoria de Rafa Mir, de 28 años, quien debutó en el Valencia y ha pasado por clubes como el Wolverhampton, Las Palmas, Huesca y Sevilla, además de representar a la selección española sub-23 en los Juegos Olímpicos de Tokio. Hasta antes del caso judicial, su carrera se desarrollaba sin incidentes disciplinarios graves, aunque su rendimiento deportivo había caído en los últimos meses.
En septiembre de 2024, tras conocerse la denuncia, el Valencia CF (club que conservaba derechos sobre el jugador en ese momento) abrió un expediente disciplinario interno y lo sancionó con una multa económica y suspensión temporal. La sanción se cerró semanas después, cuando Mir aceptó la sanción impuesta, en un intento de no agravar su situación contractual.
Desde entonces, el futbolista intenta mantener un perfil bajo, aunque su imagen pública se ha visto dañada.













