El juicio por la muerte de Sol Yapura, la joven argentina fallecida tras ser atropellada en Ibiza, deberá esperar varios meses más. El procedimiento judicial, que iba a comenzar este lunes, fue suspendido y se celebrará finalmente el 3 de junio, después de que no comparecieran algunos testigos ni dos peritos considerados esenciales para el desarrollo del juicio. La causa se tramita en el Juzgado de lo Penal número 1 y tiene como única acusada a la conductora implicada, que se marchó del lugar tras el hecho.
La suspensión llegó acompañada del fracaso de un posible acuerdo entre las partes. La defensa planteó aceptar una pena de tres años de prisión que permitiría evitar el ingreso efectivo en la cárcel, además de una reducción en la indemnización solicitada. La acusación particular, representada por el abogado Alejandro Betoret, rechazó cualquier fórmula que no contemple una pena de prisión efectiva.
Desde Argentina, la familia de la víctima siguió con atención cada novedad del día. “Ya sabíamos que esta era una de las tantas posibilidades. Sabíamos desde un principio que es un camino largo por recorrer, pero no perdemos las esperanzas. Queremos justicia”, manifestó Soledad Yapura, hermana de Sol. Mientras tanto, amigos y amigas de la joven se concentraron a las puertas de los juzgados de Ibiza para acompañar una jornada marcada por la frustración.
La acusación reclama una condena de siete años de cárcel para la conductora: cuatro por un delito de homicidio por imprudencia grave y tres por abandono del lugar de los hechos, además del pago de una indemnización de 600.000 euros.
Madrugada fatal
El atropello se produjo en la medianoche del 23 de septiembre de 2023, cuando Sol cruzaba un paso de peatones con semáforo en verde en el primer cinturón de ronda de Ibiza, en el tramo que conecta el polígono de es Gorg con el puerto. En ese momento fue embestida por un Ford Mondeo que circulaba a una velocidad cercana a los 70 kilómetros por hora, según consta en la investigación policial.
Tras el impacto, la conductora y la persona que la acompañaba, sentada en el asiento del copiloto, abandonaron el lugar y ocultaron el vehículo. La acompañante no fue imputada por un delito de omisión de socorro, pese a la solicitud de la acusación, una decisión que sigue generando dudas en el entorno de la causa.
Sol Yapura era una joven muy querida en Ibiza y mantenía un estrecho vínculo con su familia en Argentina. Tenía un fuerte deseo de reencontrarse con su hijo y estaba a solo dos meses de cumplirlo cuando perdió la vida. “La distancia hace que este proceso sea muy difícil, pero la calidez humana de sus amigos y amigas nos da fuerzas para creer que hay esperanza”, había expresado su hermana antes del inicio previsto del juicio.












