Bajo un despliegue de seguridad digno de una superproducción de Hollywood, Nicolás Maduro fue trasladado este lunes a los tribunales de Manhattan para enfrentar los cargos por narcoterrorismo presentados por el gobierno de Donald Trump.
La jornada, que incluyó traslados en vehículos blindados y helicópteros transmitidos en tiempo real, marcó el inicio de uno de los procesos judiciales más complejos y mediáticos de la historia reciente.
Barry Pollack: la ficha clave en la defensa de Maduro
Aunque inicialmente el tribunal le asignó al defensor público David Wikstrom (conocido por haber representado al hermano del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández), el panorama cambió drásticamente cuando se confirmó que Maduro contrató a Barry Pollack.
Pollack es una figura de altísimo perfil en el sistema legal estadounidense: su nombre dio la vuelta al mundo por ser el arquitecto de la defensa de Julian Assange, logrando en 2024 el acuerdo que permitió la liberación del fundador de WikiLeaks.

Con más de 30 años de trayectoria y formado en la Universidad de Georgetown, Pollack es experto en casos de «guante blanco» y ha logrado hitos como la absolución de ejecutivos en el escándalo de Enron.
Por su parte, la esposa de Maduro, Cilia Flores, contará con la representación de Mark Donnelly, un antiguo fiscal del Departamento de Justicia.
La estrategia legal: inmunidad y soberanía
La defensa de Maduro ya ha dejado entrever sus primeras cartas: se espera que Pollack impugne la legalidad del arresto, bajo el argumento de que su cliente goza de inmunidad soberana al ser jefe de un Estado.
Por el momento, la defensa ha decidido no solicitar la libertad bajo fianza, centrándose en cuestionar la jurisdicción del tribunal neoyorquino para juzgar a un mandatario en ejercicio.
Un pliego de cargos por crímenes de guerra y drogas
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York no ha escatimado en acusaciones. El pliego contra Maduro se divide en cuatro ejes principales:
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Conspiración para el narcoterrorismo.
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Conspiración para la introducción de cocaína en territorio estadounidense.
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Posesión y uso de armas de guerra (ametralladoras y explosivos).
En cuanto a Cilia Flores, la justicia la describe como una figura operativa fundamental. Se le acusa no solo de recibir sobornos millonarios desde 2007 para encubrir a narcotraficantes, sino de haber ordenado presuntamente secuestros y asesinatos para proteger las operaciones de la organización.
Alvin Hellerstein: el juez de 92 años ante su mayor reto
Al frente de este proceso está el veterano juez Alvin K. Hellerstein. Nominado por Bill Clinton en 1998, este magistrado de 92 años posee un historial ecléctico: desde manejar demandas multimillonarias relacionadas con los atentados del 11 de septiembre, hasta resolver disputas de derechos de autor que involucraron a la cantante Shakira.
Ahora, su veteranía y temple serán puestos a prueba en un caso que mezcla la justicia criminal con la alta política internacional.













