La mayoría lo conoce como el carismático Star-Lord o el valiente domador de dinosaurios en Jurassic World: a sus 46 años, es fácil verlo en la cima, pero si rebobinamos un poco su historia, nos encontramos con un hombre que, literalmente, empezó de cero. Su vida es uno de esos relatos que Hollywood ama contar, pero que él vivió en carne propia: el paso de la precariedad absoluta al éxito más rotundo.
Christopher Michael Pratt no nació en una cuna de oro en Virginia. Su juventud estuvo marcada por la humildad y, durante una etapa que muchos desconocen, llegó a vivir en una furgoneta aparcada en una playa de Maui. No tenía dinero para un alquiler y se ganaba la vida sirviendo mesas, trabajando apenas lo justo para costearse la comida y la gasolina.
Sin embargo, el destino le tenía guardada una carta ganadora: un día, mientras atendía a la actriz Rae Dawn Chong en el restaurante, ella vio en él algo especial. Ese encuentro casual fue el empujón que necesitaba para dejar la bandeja y empezar a probar suerte en los castings.
El papel que lo cambió todo: de secundario a icono
Sus inicios en la industria fueron discretos, aceptando papeles pequeños que apenas le daban para pagar las facturas. Sin embargo, su carisma natural acabó rompiendo la pantalla en la serie ‘Parks and Recreation’. Su personaje de Andy Dwyer estaba destinado a aparecer en pocos episodios, pero Pratt lo hizo tan suyo y tan entrañable que la audiencia se negó a dejarlo ir. Fue ahí donde Hollywood se dio cuenta de que tenía a un diamante en bruto entre manos.

El punto de inflexión definitivo llegó en 2014: Marvel le dio las llaves de ‘Guardianes de la Galaxia’ y el mundo entero descubrió a un héroe distinto: divertido, humano y auténtico. Desde entonces, su nombre se volvió garantía de éxito en taquilla, llevándolo a liderar sagas millonarias y proyectos recientes como ‘Estado eléctrico’, la cinta que protagonizó junto a Millie Bobby Brown en 2025.
Con más de 50 trabajos a sus espaldas, Chris ha demostrado que no solo es un actor de acción, sino un intérprete todoterreno que sabe reírse de sí mismo.
El refugio de su familia y la sombra de Schwarzenegger
Fuera del set, Pratt es un hombre que valora la cercanía. A pesar de tener más de 44 millones de seguidores en Instagram, suele mostrarse como alguien accesible, compartiendo su pasión por la fe, el campo y la vida en familia. Su historial sentimental también ha sido parte de su crecimiento personal: tras su primer matrimonio con la actriz Anna Faris, con quien comparte un hijo, la vida lo llevó a cruzarse con Katherine Schwarzenegger.

Casarse con la hija de «Terminator» podría haber intimidado a cualquiera, pero Chris ha encajado perfectamente en su nueva familia. Desde su boda en 2019, ha formado un hogar sólido con Katherine y sus tres hijos pequeños.
Para él, la fama es solo el trabajo; el verdadero éxito reside en la disciplina diaria y en esos momentos de calma que comparte con los suyos.
Aquel camarero que dormía en una furgoneta hoy no solo es una estrella, sino un hombre que ha aprendido a disfrutar de cada paso del camino.











