La reciente apertura de una investigación penal contra Julio Iglesias por presunta agresión sexual ha movilizado los cimientos de su entorno. Ante la gravedad de las acusaciones presentadas por dos antiguas empleadas, el artista no ha escatimado en recursos y ha confiado su futuro legal a una de las figuras más determinantes del derecho en España: José Antonio Choclán.
El exmagistrado de la Audiencia Nacional lidera ahora la estrategia para desarticular un expediente que, aunque se encuentra en proceso y bajo secreto, ya marca un punto de inflexión en la vida del cantante.
¿Quién es José Antonio Choclán?
Más que un abogado, Choclán es un estratega de alto nivel, experto en gestionar crisis judiciales de repercusión internacional. Su trayectoria es una combinación estatus académico y experiencia en el banquillo de la defensa de grandes nombres:
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De juez a defensor: antes de fundar su propio despacho, fue magistrado de la Audiencia Nacional, lo que le otorga un conocimiento profundo de los mecanismos internos de la Fiscalía.
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Clientes de alto perfil: su historial incluye la defensa de Cristiano Ronaldo, la representación de Corinna Larsen y, más recientemente, la del empresario Víctor de Aldama en el complejo ‘caso Koldo’.
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Especialista en casos mediáticos: es reconocido por su capacidad para manejar procesos donde la reputación pública está en juego, algo vital para una figura de la talla de Iglesias.
Los desafíos del caso: testigos protegidos y reserva total
La tarea de Choclán no será sencilla: la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha decretado el carácter reservado de las diligencias, que investigan presuntos sucesos ocurridos en 2021 en las residencias del artista en el Caribe.
Un factor determinante en este proceso es que las denunciantes declararán bajo el estatus de testigos protegidos, una garantía judicial que añade complejidad a la labor de la defensa. El equipo de Choclán deberá rebatir testimonios que cuentan con un blindaje especial de seguridad y privacidad, mientras el Ministerio Público evalúa si existen pruebas sólidas para avanzar en la causa.
La postura de la defensa y el la reputación de Julio Iglesias
Desde que se conoció la denuncia el pasado 5 de enero, la estrategia comunicativa (coordinada con la legal) ha sido de rechazo absoluto. Julio Iglesias, a través de sus canales oficiales, ha calificado las acusaciones de «falsas» y cargadas de «maldad».
«Quiero llegar al fondo de esta cuestión para que no quede ninguna duda del relato real de lo sucedido», afirmó el cantante, y subrayó que su objetivo, de la mano de Choclán, es restaurar su dignidad ante lo que considera un «gran agravio».
El avance de la causa dependerá ahora del calendario de comparecencias programado por la Fiscalía, donde las declaraciones de las testigos protegidos serán determinantes para decidir el archivo o la apertura de un juicio oral. Por su parte, el equipo de Choclán ya trabaja en la fase de instrucción con el objetivo de desacreditar los testimonios iniciales y evitar que el proceso se prolongue en los tribunales.








