Tras la renuncia de Álvaro García Ortiz, el Gobierno ha movido ficha con rapidez y ha elegido a Teresa Peramato como su propuesta para ocupar la Fiscalía General del Estado.
La nominación se anunció este martes, coincidiendo con el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha simbólica teniendo en cuenta que Peramato ha desarrollado la mayor parte de su carrera vinculada a la lucha contra la violencia machista.
Desde el Ministerio de Justicia subrayan que es “una de las principales impulsoras de la especialización judicial” en esta materia.
Quién es Teresa Peramato y cómo es su trayectoria profesional
Nacida en Salamanca en 1962, Teresa Peramato se formó en Derecho en la Universidad de Salamanca antes de ingresar en la carrera fiscal a finales de los años ochenta. Desde entonces acumula más de 35 años de experiencia, un recorrido que la ha llevado por distintas fiscalías provinciales como Tenerife o Valladolid, así como por los Tribunales Superiores de Justicia de Cataluña y Madrid.
Su perfil combina una sólida formación jurídica con una larga trayectoria en puestos de creciente responsabilidad dentro del Ministerio Fiscal, lo que la convierte en una de las figuras más experimentadas de su generación.
Un compromiso contra la violencia de género

La especialización de Peramato en violencia de género no es reciente: su vínculo con esta materia se consolidó en 2005, cuando asumió la delegación de la sección de Violencia sobre la Mujer en la Fiscalía Provincial de Madrid. A partir de ahí, su carrera se orientó casi por completo a este ámbito.
Posteriormente fue incorporada a la Fiscalía de Sala contra la Violencia sobrela Mujer, ocupando entre 2021 y 2025 el cargo de Fiscal de Sala Delegada, una de las máximas responsabilidades en esta materia. Ya en enero de 2025 dio un paso más y fue nombrada Fiscal de Sala Jefa de la Sección Penal del Tribunal Supremo, desde donde supervisa la atención a víctimas en procedimientos penales.
Además de su labor institucional, Peramato ha defendido públicamente la necesidad de evitar la revictimización en los juicios por violencia sexual, subrayando que debe estudiarse un marco legal que permita que las mujeres no siempre tengan que declarar presencialmente ante su agresor.
Su postura ante la violencia vicaria
Una de las áreas donde Peramato ha sido más contundente es la violencia vicaria, aquella en la que el agresor utiliza a los hijos para causar daño a la madre. En distintas intervenciones públicas ha calificado este tipo de violencia como un acto de “crueldad y maldad”, insistiendo en que no responde a una enfermedad mental, sino a dinámicas de dominio y control.
Durante una entrevista en RTVE afirmó que “un maltratador nunca puede ser un buen padre”, y reclamó recursos y formación especializada (en trauma, riesgo y perspectiva de género) para evaluar adecuadamente los regímenes de visitas en casos de violencia machista.
En enero de 2023, además, pidió reforzar las medidas cautelares para proteger a las víctimas, incluso cuando no sean solicitadas directamente por ellas, así como el uso de dispositivos tecnológicos que eviten acercamientos peligrosos.
Reconocimientos en el ámbito jurídico
El trabajo de Peramato ha sido reconocido en los últimos años con varios galardones relacionados con la igualdad. En 2024 recibió los IV Premios Igualdad de la Abogacía, en reconocimiento a su labor constante en defensa de los derechos de las mujeres y contra la discriminación por razón de sexo.
También ha participado en espacios académicos y jurídicos, donde destaca su colaboración en el ensayo “La violencia de género, una realidad internacional”, un texto en el que reflexiona sobre el femicidio y su dimensión estructural.













