La Policía Nacional y la Guardia Civil han detenido a tres personas como presuntos patrones de una embarcación que trasladaba a 22 inmigrantes en situación irregular hasta las Pitiusas. La lancha, una embarcación de recreo con un motor de 250 CV robada días antes en Talamanca (Ibiza), fue interceptada antes de llegar a la costa de Formentera. La autoridad judicial ha decretado prisión provisional para dos de los tres detenidos.
Según la nota conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil, a los arrestados se les imputan delitos de tráfico de seres humanos, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, favorecimiento de la inmigración ilegal y robo de uso de embarcación. A uno de ellos, además, se le atribuye un delito de resistencia a la autoridad.
Un salto al mar para escapar
La patera fue detectada por la Guardia Civil, que logró interceptarla en aguas cercanas a Formentera antes de que llegara a costa. El cuerpo solicitó entonces apoyo a Salvamento Marítimo para rescatar a los ocupantes de la embarcación.
Fue en ese momento cuando el patrón principal se arrojó al mar, ya cerca de la costa, en un intento de evitar su detención. Según la investigación, el hombre trató así de desvincularse de los hechos y esquivar el arresto.
Ya había sido detenido en abril
El sospechoso no era un desconocido para los investigadores. Este mismo individuo había sido detenido como patrón en abril de este año, en otro operativo conjunto de ambos cuerpos policiales, lo que apunta a una posible reincidencia en el tráfico de personas hacia las islas.
Localizado horas después en Formentera
Horas más tarde, la Guardia Civil logró identificar y detener al hombre en la propia isla de Formentera, imputándole en ese momento un delito de resistencia a agente de la autoridad. Tras su puesta a disposición judicial, agentes de la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional continuaron con las pesquisas y, una vez confirmada su participación como patrón de la embarcación, procedieron a su detención por ese segundo delito.
Una lancha robada en Talamanca
Las diligencias policiales permitieron acreditar, mediante verificación técnica de la embarcación, que la lancha había sido sustraída días antes en Talamanca, en Ibiza. Se trataba de una embarcación deportiva de recreo, no de una patera al uso, adaptada para este tipo de travesías.
Motores potentes, más riesgo para los pasajeros
El uso de embarcaciones deportivas de gran potencia, como la interceptada esta semana, responde a una táctica para acortar drásticamente los tiempos de travesía desde el norte de África hasta las Pitiusas. Sin embargo, esta estrategia incrementa el riesgo para los ocupantes, debido al exceso de carga y a la velocidad a la que navegan estas lanchas, que además suelen emplearse en viajes de ida y vuelta.
Tres patrones, dos en prisión
La investigación conjunta permitió constatar que, además del patrón principal, otros dos hombres habrían patroneado también la embarcación en algún momento de la travesía. Los tres implicados han pasado ya a disposición judicial, acusados de los delitos de tráfico de seres humanos, contra los derechos de los ciudadanos extranjeros, favorecimiento de la inmigración ilegal, robo de uso de embarcación y resistencia a la autoridad. El juez ha decretado el ingreso en prisión provisional para dos de los tres detenidos.










