El Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany intensificará esta temporada estival la campaña informativa dirigida a los turistas para advertir de los peligros del consumo de óxido nitroso, conocido como ‘gas de la risa’, una práctica que el verano pasado tuvo consecuencias trágicas en el municipio.
Los 12 agentes cívicos contratados el año pasado, financiados con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), reforzarán su labor de concienciación ante el incremento de este consumo, que la concejala de Seguridad Ciudadana, Neus Mateu, ha vinculado con algunos de los graves accidentes registrados en hoteles, donde turistas fallecieron o resultaron heridos de gravedad tras precipitarse al vacío.
Mateu ha insistido en que es necesario un cambio legislativo para evitar que las personas detenidas por la venta de esta sustancia —cerca de un centenar cada año— queden en libertad en apenas 24 horas. Asimismo, ha destacado la colaboración del sector hotelero, que ya expulsa a los clientes a los que se les detecta posesión de este gas. En el ámbito municipal, las ordenanzas se han modificado para sancionar también el consumo, aunque la concejala reconoce las dificultades para cobrar las multas a turistas.
Agentes cívicos e intrusismo
Además de su labor informativa, los agentes cívicos tienen como misión principal la lucha contra la oferta turística ilegal y el intrusismo en el transporte. Hasta la fecha, han notificado 140 posibles casos, que están siendo analizados por el Consell Insular. También pueden levantar actas por incumplimientos de las ordenanzas municipales, como botellones, y ya han tramitado 17 actas relacionadas con alquiler turístico ilegal, a raíz de denuncias vecinales, con sanciones que pueden alcanzar los 500.000 euros.
Refuerzo policial y más videovigilancia
En paralelo, el Ayuntamiento ha presentado la incorporación de 10 nuevos agentes de la Policía Local, nueve de ellos en prácticas, lo que eleva la plantilla de 59 a 69 efectivos. El alcalde, Marcos Serra, ha subrayado que se trata de “uno de los mayores incrementos de plantilla de los últimos años” y ha reiterado que el objetivo es alcanzar los 80 agentes, cifra considerada óptima según un informe de la Jefatura del cuerpo.
Serra ha reclamado también un refuerzo de la Guardia Civil, recordando que el esfuerzo municipal en horas extra asciende a 500.000 euros anuales, y ha avanzado que los agentes en prácticas patrullarán las calles durante la temporada.
A este refuerzo se suman seis efectivos de seguridad privada para la vigilancia de edificios municipales y la ampliación del sistema de videovigilancia. Sant Antoni contará este verano con 89 cámaras de seguridad, que se elevarán hasta 119, tras triplicar su número con una inversión de 600.000 euros procedentes del ITS y de los fondos Next Generation. Las cámaras se ubicarán en puntos estratégicos como Ossia, el Passeig de ses Fonts, el TAFET Marítim o la zona de s’Arenal.
Más policías también en Vila
El refuerzo de efectivos se extiende también a Vila, donde el alcalde, Rafael Triguero, ha dado la bienvenida a nueve agentes en prácticas de la Policía Local. Con las próximas incorporaciones previstas para junio, la plantilla alcanzará los 120 efectivos, y el Ayuntamiento aprobará en un pleno extraordinario el próximo día 18 la creación de 18 nuevas plazas, con el objetivo de llegar a un total de 138 policías.
Triguero ha defendido un modelo de policía de proximidad, cercana y orientada a mejorar la convivencia y la seguridad ciudadana en un contexto de fuerte presión turística.











