El Pleno del Congreso de los Diputados decidirá este martes si comienza a tramitar una reforma de la Constitución Española destinada a que la isla de Formentera disponga de un senador propio y deje de compartir circunscripción electoral con Ibiza. La iniciativa, impulsada por el Parlamento de Baleares, propone modificar el artículo 69.3 de la Carta Magna para atender una reivindicación histórica de la menor de las Pitiusas.
No será la primera vez que el Parlamento balear intenta llevar esta reforma a las Cortes Generales. En las tres últimas legislaturas ya se promovieron iniciativas similares, aunque ninguna logró prosperar. Ahora, el Congreso debatirá y votará si inicia de nuevo el procedimiento parlamentario para que Formentera e Ibiza cuenten cada una con un senador, según recoge el texto de la propuesta, al que ha tenido acceso Europa Press.
Actualmente, Ibiza y Formentera conforman una circunscripción conjunta para las elecciones al Senado. En la presente legislatura, el escaño lo ocupa Juanjo Ferrer, elegido en las últimas elecciones como candidato de la coalición formada por PSOE, Sumar, EUIB y Ara Eivissa.
Ibiza y Formentera cuentan con otro representante en el Senado de todas formas. Se trata de Miquel Jerez que ocupa el escaño en calidad de senador autonómico, esto es, escogido por el Parlament.
A lo largo de los últimos años, distintos partidos políticos han intentado también impulsar esta separación electoral desde el Congreso de los Diputados, aunque estas propuestas no llegaron a salir adelante.
Un modelo ya aplicado en Canarias
La reforma promovida por el Parlamento de Baleares plantea que el apartado 3 del artículo 69 de la Constitución incluya expresamente que corresponde un senador a cada una de las siguientes islas: Ibiza, Formentera, Menorca, Fuerteventura, La Gomera, El Hierro, Lanzarote y La Palma, equiparando así la representación balear a la ya existente en el archipiélago canario.
Además, se propone incorporar una disposición adicional única para que la creación de la circunscripción electoral propia de Formentera no tenga efectos inmediatos, sino que entre en vigor en las siguientes elecciones al Senado que se celebren tras la aprobación definitiva de la reforma constitucional.
En la exposición de motivos, el Parlamento balear defiende que esta modificación pretende que “queden reconocidas de manera efectiva” en el Senado “las singularidades territoriales, geográficas y existenciales” de los distintos territorios del Estado, subrayando la pluralidad y diversidad que conforman España. Asimismo, señala que esta reforma permitiría que el archipiélago balear se sitúe “en plena igualdad con el canario” en términos de representación insular en la Cámara Alta.
El alcance de abrir la Constitución
Si el Congreso acepta iniciar la tramitación de la reforma, la propuesta continuará su recorrido parlamentario en las Cortes Generales, donde los distintos grupos podrán presentar enmiendas. Este escenario ya se dio recientemente con la reforma del artículo 49 de la Constitución, impulsada conjuntamente por PSOE y PP para actualizar la redacción relativa a las personas con discapacidad.
En aquel proceso, algunos grupos trataron de introducir enmiendas sobre otros asuntos aprovechando la apertura del texto constitucional, aunque finalmente no prosperaron y la modificación se limitó exclusivamente al artículo objeto de la reforma.












