La llegada de la Semana Santa 2026 podría estar marcada por un cambio radical en el tiempo. Lo que inicialmente comenzaba con cierta estabilidad en gran parte de España evolucionará hacia un escenario muy distinto, con la irrupción de una masa de aire polar que traerá frío, lluvias y nevadas en varias zonas del país.
Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el análisis del portal Meteored, el giro se producirá a partir de mediados de semana, alterando de forma notable el ambiente típico de estas fechas.
Inicio de semana: lluvias en Canarias y estabilidad relativa en la Península
La semana arranca con protagonismo de la borrasca Therese, que continúa afectando a Canarias con aguaceros intensos y cielos cubiertos, especialmente en las vertientes sur de las islas más montañosas.
La AEMET no descarta chubascos localmente fuertes en Lanzarote y Fuerteventura, donde incluso podrían registrarse tormentas. Las temperaturas en el archipiélago se mantendrán estables, con máximas en torno a los 22 ºC y mínimas de unos 17 ºC.
El viento soplará del sur, con intervalos fuertes en la provincia oriental y en Tenerife, mientras que en las islas occidentales será más variable y de menor intensidad.
En la Península, el panorama será más tranquilo en comparación, aunque no completamente estable. Se prevén cielos nubosos y cierta inestabilidad en el nordeste durante la primera mitad del día, con precipitaciones dispersas.
Además, aparecerán nubes bajas en el área mediterránea por la tarde y en la vertiente cantábrica durante la mañana. En Baleares no se descarta alguna lluvia débil, mientras que en el resto predominarán los cielos poco nubosos o despejados.
También serán posibles brumas y nieblas matinales en zonas del Cantábrico y los Pirineos, en un arranque de semana que, aunque variable, todavía no anticipa el cambio más brusco que está por llegar.
Temperaturas contenidas antes del cambio
Durante estos primeros días, las temperaturas mostrarán comportamientos desiguales. Las máximas descenderán en la meseta norte, Baleares y el nordeste peninsular, mientras que subirán en el sur y suroeste.
En términos generales, los valores oscilarán entre los 18 y 20 ºC, en línea con lo habitual para estas fechas. Sin embargo, las mínimas sí bajarán en la mitad occidental y se mantendrán por debajo de los 10 ºC en buena parte del territorio.
El viento será flojo en el interior, de componente norte, aunque con mayor intensidad en el litoral gallego y el Ampurdán, además de la presencia de cierzo moderado en el valle del Ebro.
El giro llega el miércoles: entrada de aire polar
El verdadero cambio se producirá a partir del miércoles, cuando una profunda vaguada de aire muy frío se descuelgue sobre Europa, favoreciendo la formación de varias borrascas.
Este fenómeno abrirá la puerta a la entrada de una masa de aire polar sobre España, acompañada de vientos de componente norte y noreste durante la segunda mitad de la semana.
Este tipo de configuración atmosférica es la responsable de los episodios de descenso térmico acusado y de la aparición de fenómenos invernales fuera de temporada.

No obstante, desde Meteored advierten que los modelos meteorológicos aún presentan discrepancias en cuanto a la intensidad y extensión de este episodio, así como en la posible influencia de los restos de la borrasca Therese.
Estos podrían dejar algunos chubascos en Andalucía antes de disiparse, añadiendo complejidad al escenario previsto.
Semana Santa con ambiente invernal
Si se confirma este escenario, la Semana Santa comenzará con un ambiente más propio del invierno. La irrupción de aire frío situaría la isotermia de -4 ºC a unos 1500 metros, alcanzando amplias zonas del centro y norte peninsular, así como Baleares.
Esto se traduciría en un descenso generalizado de las temperaturas, con valores muy por debajo de lo habitual para esta época del año.
Lluvias y nevadas a cotas bajas
Las precipitaciones también jugarán un papel destacado. Se esperan lluvias abundantes en la vertiente cantábrica, con acumulados importantes, mientras que otras zonas también recibirán chubascos.
Entre ellas, Baleares, el sur del golfo de Valencia, la Región de Murcia y el este de Andalucía, donde el tiempo podría volverse más inestable de lo habitual.
Predicción semanal:
— AEMET (@AEMET_Esp) March 23, 2026
Desde hoy hasta el miércoles: en Canarias chubascos que podrían ser de intensidad muy fuerte y acompañados de tormenta y rachas de viento muy fuertes. En la península y Baleares predominio de sol.
Jueves y viernes: en todo el país predominio de sol.
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Uno de los elementos más llamativos será la posibilidad de nevadas en cotas bajas. Estas podrían ser significativas en la Cordillera Cantábrica, los Pirineos y el sistema Ibérico norte entre el jueves y el lunes.
Además, no se descarta nieve en el Sistema Central y en otras áreas montañosas del interior, lo que refuerza la idea de un episodio claramente invernal.
Incluso podrían registrarse nevadas en zonas menos habituales, como áreas altas del norte de la provincia de Alicante o en la sierra de Tramuntana, en Mallorca.
Domingo de Ramos con frío intenso
Uno de los momentos más destacados podría llegar el Domingo de Ramos, que se perfila como una jornada especialmente fría.
Según Meteored, las temperaturas máximas apenas alcanzarían los 8 o 9 ºC en ciudades como Burgos, Pamplona, Segovia, Soria, Teruel o Vitoria.
Además, las heladas ganarían extensión, pudiendo descender por debajo de los 0 ºC en varias capitales del interior.
Este escenario supondría un contraste notable con el ambiente primaveral esperado habitualmente en estas fechas.
Un pronóstico aún abierto
A pesar de la contundencia de algunas previsiones, los expertos subrayan que el escenario todavía no es definitivo. Existen modelos que plantean una situación más moderada, en la que la entrada de aire frío sería más limitada.
En ese caso, el descenso térmico afectaría principalmente al norte, el este y Baleares, con menor intensidad en el resto del país.
Esta incertidumbre obliga a seguir de cerca la evolución meteorológica en los próximos días, especialmente en una semana clave marcada por los desplazamientos y las celebraciones.
En cualquier caso, todo apunta a que la Semana Santa 2026 estará condicionada por un tiempo inestable, con un protagonismo inesperado del frío en plena primavera.










