El Carnaval Internacional de Maspalomas encara sus días bajo una sombra de incertidumbre: la llegada de la borrasca Therese al archipiélago ha alterado los planes de una de las celebraciones más multitudinarias de las islas, dejando en el aire la celebración de la Gran Cabalgata.
Lo que tradicionalmente es una jornada de sol y disfraces, este año depende estrictamente de la evolución de un frente que amenaza con tiempo severo.
Primeras consecuencias y avisos de la Aemet
Los efectos de la borrasca ya se han dejado sentir en la zona: en Playa del Águila, el temporal ha provocado el derrumbe de un muro, y, según el delegado de la Aemet en Canarias, David Suárez, el fenómeno meteorológico alcanzará su fase más crítica entre la noche de este jueves y la jornada del viernes.
Las previsiones para el fin de semana son poco halagüeñas para los carnavaleros: se esperan precipitaciones que podrían acumular hasta 60 litros por metro cuadrado en apenas 12 horas. A la lluvia se sumará un fuerte temporal marítimo con olas de hasta cinco metros y rachas de viento que podrían rozar los 90 km/h, factores que complican enormemente la seguridad de los eventos al aire libre.
Un sábado marcado por la inestabilidad
El día clave para Maspalomas es el próximo sábado: según la Agencia Estatal de Meteorología, la probabilidad de lluvia para esa jornada es máxima. Aunque de momento el Ayuntamiento mantiene la programación oficial, la decisión final sobre la Cabalgata se tomará siguiendo minuto a minuto los informes técnicos.
La seguridad de los miles de asistentes y de las carrozas es la prioridad absoluta ante un escenario que incluye también riesgo de tormentas y granizo en las cumbres de la isla.
Desplome de las temperaturas: adiós al «clima veraniego»
A diferencia de ediciones anteriores, donde el calor permitía lucir los disfraces con termómetros por encima de los 20 grados, este 2026 el Carnaval será puramente invernal: las temperaturas en el sur de Gran Canaria sufrirán un descenso notable, situando las máximas en torno a los 17 grados. Este cambio radical en el tiempo obligará a los participantes a adaptar sus vestimentas a un ambiente mucho más frío y húmedo de lo habitual en estas latitudes.
Las autoridades locales recomiendan a residentes y turistas mantenerse informados a través de los canales oficiales ante posibles cancelaciones de última hora o cambios en los recorridos previstos debido a la borrasca Therese.












