El centro de Milán se ha convertido este viernes en el escenario de una tragedia ferroviaria. Un tranvía de última generación descarriló en plena tarde, invadió la acera y terminó empotrado contra el escaparate de un comercio en la calle Vittorio Veneto.
El balance provisional de las autoridades confirma el fallecimiento de dos personas (un hombre de 59 años y una persona sin hogar), además de dejar tras de sí a más de 40 heridos de diversa consideración.
Atrapados entre los hierros: una escena de caos en Porta Venecia
El accidente ocurrió alrededor de las 16:00 horas, en el tramo que conecta la Plaza de la República con Porta Venecia. Según los primeros testimonios, el convoy perdió el control de forma repentina, cruzó a la vía contraria y arrolló a varios peatones antes de detenerse contra un edificio.
La violencia del impacto bloqueó las salidas del vehículo, lo que obligó a los servicios de emergencia a rescatar a varios pasajeros que habían quedado atrapados en el interior.
La respuesta sanitaria fue inmediata: un despliegue de 13 ambulancias y equipos de Protección Civil transformó la zona en un hospital de campaña para atender a las víctimas sobre el terreno. El fiscal general de Milán, Marcello Viola, ya ha inspeccionado el lugar del siniestro y abrirá una causa por homicidio involuntario y lesiones por negligencia para depurar responsabilidades.
El foco de la investigación: ¿fallo humano o técnico?
Aunque las causas exactas están bajo análisis, las primeras hipótesis apuntan directamente al factor humano. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, ha señalado que, según los datos preliminares, no parece tratarse de una avería técnica del vehículo.
Las investigaciones se centran ahora en un posible problema de salud repentino del conductor o en un error en el sistema de agujas de la vía, que podría haber forzado un giro inesperado del tranvía.
Por su parte, la empresa municipal de transportes (ATM) se ha mostrado «conmocionada» y ha comprometido su total colaboración con la justicia. El accidente ha provocado una ola de solidaridad institucional; tanto el ministro de Transporte, Matteo Salvini, como la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, han trasladado su pésame a las familias y su apoyo a los equipos de rescate que aún trabajan en la zona.











