La UD Ibiza firmó un empate sin goles ante el Algeciras en el Nuevo Mirador en un partido en el que fue de menos a más y acabó imponiendo su juego, aunque sin traducirlo en el marcador. El conjunto de Miguel Álvarez controló especialmente la segunda mitad, pero volvió a mostrar dificultades en los últimos metros.
Tras un primer tiempo equilibrado, el Ibiza dio un paso adelante tras el descanso. El equipo ganó presencia en campo rival y acumuló posesión, obligando al Algeciras a replegarse. Sin embargo, pese a ese dominio, las ocasiones claras fueron escasas y el conjunto celeste no encontró la forma de romper el orden defensivo local.
Dominio sin premio
El técnico visitante trató de cambiar el rumbo del encuentro desde el banquillo con la entrada de Fran Castillo e Iza por Bebé y Svensson, buscando mayor profundidad y dinamismo ofensivo en el tramo final. Los cambios lograron empujar al equipo hacia adelante, pero ni el último pase ni la definición estuvieron a la altura de ese crecimiento en el juego.
El Algeciras, más conservador, resistió sin excesivos sobresaltos y apenas concedió oportunidades manifiestas. El Ibiza llevó la iniciativa, pero careció de precisión en las acciones decisivas, un déficit que le impidió capitalizar su superioridad en la segunda parte.
Panorama complicado
El empate deja a los ibicencos en una situación comprometida en la tabla. Con cuatro jornadas consecutivas sin victoria (sin marcar goles en tres de ellas), el equipo se mantiene a solo tres puntos de la zona de descenso, lo que aumenta la presión en el tramo final del campeonato. Además, la distancia con los puestos de play off se amplía hasta siete puntos, complicando sus aspiraciones de pelear por la promoción.
En este contexto, el conjunto de Miguel Álvarez necesita reaccionar con urgencia, ya que la mejora en el juego no está teniendo reflejo en los resultados, una tendencia que empieza a pasar factura en la clasificación.












