La UD Ibiza firmó este domingo una victoria de alto valor simbólico y competitivo: 3-0 ante el Algeciras, en el estadio Can Misses, en un encuentro correspondiente a la jornada de Primera RFEF. El resultado supuso la primera victoria del equipo con Miguel Álvarez como entrenador, tras varias semanas de sequía en el marcador pese a las buenas sensaciones de juego.
Inicio paciente y dos goles antes del descanso
El conjunto ibicenco comenzó el duelo con una propuesta de juego serena y dominadora, apostando por la posesión larga y los cambios de orientación para buscar espacios. El encuentro se vio interrumpido brevemente en los primeros minutos debido a una incidencia en la grada que requirió intervención médica. Tras la reanudación, el ritmo creció y el Ibiza impuso su calidad.
El primer gol llegó en el minuto 12: Bebé desbordó por la izquierda y centró con precisión para que Davo cabeceara a la red. El tanto no hizo que el equipo se relajara. Al contrario, los de Álvarez siguieron empujando con ambición, con varias aproximaciones que pusieron en apuros a la defensa visitante.
Antes del descanso, en el minuto 44, Fran Castillo anotó su primer gol con la camiseta celeste: un disparo ajustado a la escuadra tras una gran combinación con Davo dentro del área. El 2-0 reforzó el dominio local y dejó al equipo con ventaja y confianza de cara al segundo tiempo.
Control sin sobresaltos y sentencia final
En la reanudación, el Algeciras salió con un planteamiento más agresivo, dispuesto a recortar distancias. Sin embargo, el Ibiza mantuvo el orden táctico y controló los tiempos del partido sin excesivos sobresaltos.
Miguel Álvarez movió el banquillo en el minuto 62 con un triple cambio que resultó decisivo: Sofiane, Gallar y Mounir ingresaron para refrescar el ataque. Y fue precisamente Sofiane quien cerró el marcador en el tramo final del partido, al rematar un pase raso de Mounir desde la banda.
Un triunfo para volver a creer
El 3-0 final refleja un cambio de dinámica en UD Ibiza, que tras cinc encuentros sin premio (una derrota y cuatro empates) logró combinar juego y efectividad. Además, se trata del primer triunfo desde la llegada de Miguel Álvarez, un resultado que puede suponer un punto de inflexión para el tramo final del campeonato.
La victoria devuelve la confianza a un equipo que, por juego, ya merecía sumar más. Ahora, con tres puntos que refuerzan su posición en la tabla, el conjunto ibicenco puede afrontar con más tranquilidad los siguientes compromisos de la competición.











