UGT ha denunciado la “precaria situación” que afrontan los trabajadores del centro de menores Padre Morey, en el complejo de Sa Coma (Ibiza), después de la pelea entre menores que terminó con una monitora herida al intentar mediar en el conflicto. El sindicato vinculó este episodio con la saturación del sistema de acogida en la isla, un problema que ya había quedado en evidencia tras la batalla campal protagonizada por menores en estas instalaciones.
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Batalla campal entre menores en el centro de primera acogida de Sa Coma termina con una trabajadora herida
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“Tenía que acabar pasando”: el Consell reconoce que la batalla entre menores en Sa Coma era cuestión de tiempo
En un comunicado, el sindicato señaló que la crisis migratoria y el aumento de la llegada de pateras han tensionado el funcionamiento del sistema de protección de menores, que debe acoger tanto a menores migrantes no acompañados como a jóvenes derivados por el propio Servicio de Protección. Esta situación, según UGT, ha provocado una fuerte presión sobre los centros de acogida de la isla.
La organización sindical explicó que una de las áreas más afectadas es la planta del centro Migjorn destinada a menores no acompañados, donde aseguran que el espacio está “totalmente desbordado”. Según el sindicato, los menores se encuentran “hacinados en camaretas y soportando condiciones impropias de un centro de protección”, una situación que, a su juicio, incrementa la tensión y la conflictividad dentro de las instalaciones.
UGT sostiene que la falta de personal agrava los problemas de convivencia y seguridad, ya que en muchos turnos el número de monitores resulta insuficiente para atender a todos los menores. Esta carencia obliga, según denuncian, a cubrir los déficits con horas extra, lo que incrementa la carga laboral y dificulta el descanso de la plantilla.
Falta de personal
El sindicato considera que el aumento de personal anunciado por el Consell es insuficiente para afrontar la realidad del centro, especialmente ante la presencia de menores que llegan en situaciones personales complejas. En este contexto, recuerdan que la pelea reciente entre jóvenes terminó con una trabajadora lesionada cuando trataba de separar a los implicados, un incidente que ya había puesto de manifiesto la tensión existente en el centro.
Además, UGT advierte de que la presión laboral y el riesgo físico al que se enfrentan los trabajadores están generando una elevada rotación en la plantilla, ya que muchos profesionales optan por abandonar sus puestos para buscar empleos con mejores condiciones y menor exposición a conflictos.
Ante esta situación, el sindicato ha exigido una mejora inmediata de las condiciones laborales del personal del centro de menores, así como un incremento real de la plantilla que permita atender adecuadamente a los jóvenes acogidos y garantizar la seguridad tanto de los trabajadores como de los propios menores.













