La sección sindical de UGT en Ibiza y Formentera ha puesto el foco en una situación que califica de especialmente grave dentro del transporte sanitario de las islas: la existencia de al menos diez denuncias por posibles casos de acoso laboral que, aseguran, siguen sin investigarse tras casi un año.
Según el sindicato, estos casos han sido registrados en el ámbito de salud laboral, pero no han derivado en ninguna actuación por parte de la empresa pública GSAIB, dependiente del IBSALUT, ni de la Conselleria de Salud. Una falta de respuesta que, denuncian, está cronificando un clima laboral “inaceptable”.
UGT advierte además de posibles represalias contra trabajadores que han decidido dar el paso de denunciar. Como ejemplo, señalan el caso de un empleado que comunicó un presunto acoso laboral y que posteriormente ha sido objeto de un expediente disciplinario.
En este sentido, desde el sindicato aseguran que muchos trabajadores evitan denunciar por temor a consecuencias y critica que, pese a que la Conselleria de Salud anunció la apertura de una investigación, no se ha trasladado ningún resultado ni se ha contactado con los afectados para recabar información.
Más allá de los casos concretos, UGT describe un entorno laboral marcado por situaciones de trato vejatorio y comentarios sobre la vida privada de los empleados, lo que, a su juicio, evidencia un problema estructural dentro del servicio.
La organización sindical enmarca esta situación en un contexto más amplio de “irregularidades graves” que, aseguran, llevan más de un año denunciando sin obtener respuesta. Varias de estas cuestiones permanecen actualmente en la Inspección de Trabajo.
UGT también alerta de que este deterioro del clima laboral puede tener consecuencias directas en la calidad del servicio sanitario, especialmente a las puertas de la temporada turística, cuando aumenta la presión asistencial.
Ante este escenario, el sindicato no descarta movilizaciones si no se adoptan medidas inmediatas.













