Un Audi Q4 eléctrico de última generación cayó esta tarde por un desnivel de aproximadamente dos metros en un barranco adyacente a la carretera de Cala Carbó, en el municipio de Sant Josep de sa Talaia, tras desviarse de forma errática. A pesar de lo aparatoso del accidente, no se registraron daños personales.
El vehículo quedó parcialmente encajado entre la maleza y la pendiente, lo que dificultó notablemente su extracción. Tres equipos de Grúas Ibiza participaron en el operativo, que requirió el uso de una grúa pluma de gran tonelaje para recuperar el coche sin provocar más daños.
Riesgo eléctrico en rescates
El rescate presentó un riesgo añadido por tratarse de un coche eléctrico. Según explicaron desde Grúas Ibiza, este tipo de vehículos quedan completamente bloqueados tras un accidente, y al manipularlos existe el peligro de descarga eléctrica, incluso con el sistema inactivo.
“Estos coches exigen una preparación especial. Hay que evitar cualquier chispa o mal contacto”, señalaron desde el equipo técnico que llevó a cabo la operación.
La maniobra se prolongó durante más de una hora debido a la necesidad de asegurar el vehículo y garantizar que no hubiera contactos eléctricos activos.
Un entorno sin quitamiedos
La zona del accidente, situada en un tramo estrecho de la carretera de Cala Carbó, carece de quitamiedos o medidas de contención en varios puntos, lo que incrementa el riesgo de salidas de vía. La presencia de vegetación densa y la inclinación natural del terreno agravan la situación para los conductores.
El vehículo implicado está valorado en más de 65.000 euros, según las tarifas actuales de los modelos Audi Q4 e-tron, y sufrió daños considerables en la parte inferior de la carrocería tras el impacto.