Un taxista de Calvià esperaba en la parada del aeropuerto de Palma a que algún cliente subiera a su vehículo, cuando fue confrontado por otro taxista de la capital, quien le advirtió que no tenía permitido recoger pasajeros en esa área.
El taxista de Calvià replicó que, en virtud de un convenio entre ambos municipios, tenía la autorización necesaria para cargar pasajeros.
A pesar de la aclaración, el taxista de Palma le amenazó con romperle el retrovisor si veía a algún pasajero subirse al taxi. Cuando los clientes se dispusieron a abordar el vehículo de Calvià, el denunciado cumplió su advertencia, propinando una patada al espejo del taxi y causándole graves daños.
Tras el incidente, la víctima denunció el hecho ante la Guardia Civil en Calvià, y el caso fue remitido a la Comisaría de la Policía Nacional del aeropuerto de Palma. El grupo de Investigación inició una serie de diligencias que llevaron a la identificación del taxista agresor.
Durante el proceso, los agentes descubrieron que el conductor de Palma tenía pendientes dos órdenes de detención emitidas por juzgados de la ciudad.
Detención
Finalmente, el pasado lunes, una patrulla localizó al acusado en una calle de Palma y procedió a su detención, tanto por las órdenes judiciales como por el delito de daños causados en el aeropuerto.
El detenido ahora enfrenta cargos por agresión y daños, lo que agrava su situación judicial debido a las requisitorias previas que pesaban sobre él.