La plaza de sa Drassaneta, en Ibiza, apareció este sábado cerrada con varias sábanas que impedían ver el interior del espacio público, donde se concentraba un numeroso grupo de personas con música y ambiente festivo. La escena generó sorpresa y malestar entre algunos vecinos de la zona, que denunciaron lo ocurrido y cuestionaron si el evento contaba con autorización.
Según relataron residentes del entorno, dentro del recinto improvisado se encontraba un grupo de personas celebrando lo que parecía ser un evento privado, mientras el acceso visual a la plaza estaba bloqueado por telas colocadas alrededor del perímetro.
Las imágenes comenzaron a circular entre vecinos y redes sociales acompañadas de preguntas sobre lo ocurrido: si el Ayuntamiento de Ibiza tenía conocimiento del evento, si contaba con permiso municipal y si los residentes habían sido informados previamente.
“Esto parece la ciudad sin ley”, lamentaba uno de los vecinos tras presenciar la escena.
Tras las quejas recibidas, fuentes del Ayuntamiento de Ibiza aclararon que el evento correspondía a la celebración de una boda. Desde el consistorio indicaron que la situación quedó resuelta tras la intervención de la Policía Local de Ibiza, cuyos agentes se desplazaron hasta el lugar.
Según las mismas fuentes, los policías comprobaron lo que estaba ocurriendo y dieron indicaciones a los asistentes para reducir las molestias en la zona. Los presentes accedieron a las indicaciones policiales y procedieron a bajar el volumen de la música, lo que permitió normalizar la situación.
Pese a ello, algunos vecinos continúan criticando lo ocurrido y cuestionan que un espacio público de uso común se cerrara para una celebración privada, lo que, a su juicio, genera una sensación de falta de control sobre el uso de los espacios públicos en la ciudad.












