El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl con Bad Bunny se recordará no solo por la actuación del artista puertorriqueño, sino también por un acontecimiento insólito que se produjo durante la celebración. En un momento sorprendente dentro de la escena montada en el Levi’s Stadium, se llevó a cabo una boda real que formó parte integrada del evento y que quedó registrada como uno de los momentos más comentados de la noche.
Una boda inesperada en plena celebración
Mientras transcurría el espectáculo, que fue diseñado como una gran fiesta con elementos culturales y musicales, se recreó una escena de boda en una pequeña plaza al aire libre. Esta parte del show sirvió de marco para que una pareja, cuyos nombres no fueron mencionados públicamente, contrajera matrimonio ante la atenta mirada del público y del propio Bad Bunny.
La boda y el niño dormido en la silla, el momento más latinoamericano del medio tiempo en el #SuperBowl #SuperBowlLX grande Bad Bunny. pic.twitter.com/weTMiSbGrs
— Julio Núñez (@julioamx) February 9, 2026
La ceremonia incluyó varios de los elementos tradicionales de una boda: los novios, vestidos para la ocasión, se abrazaron durante el acto y posteriormente compartieron un pastel que fue parte de la escena. La ambientación, inspirada en la estética de una plaza típica, reflejaba el carácter festivo y desenfadado de una celebración que combinó música y ritual social.
Bad Bunny como testigo y protagonista
El papel de Bad Bunny en esta boda no se limitó a ser un mero espectador. Tras el espectáculo, el representante del artista confirmó que la pareja efectivamente se había casado durante el show y que Bad Bunny actuó como testigo de la ceremonia, incluso firmando el certificado de matrimonio.
La presencia del cantante en la boda fue un elemento destacado por quienes siguieron el momento tanto en el estadio como por televisión. Tras haber invitado a la pareja a la celebración, Bad Bunny sugirió que ellos formaran parte del espectáculo en lugar de ser simples invitados, integrándolos a la narrativa visual de la actuación.
En medio del ritmo, la música y la puesta en escena, Bad Bunny llegó a bailar entre los invitados de la boda, en una escena que fue captada por las cámaras y que rápidamente se viralizó en redes sociales. Su actitud de complicidad con los protagonistas de la boda reforzó la sensación de que el momento no era una mera puesta en escena, sino un acontecimiento real dentro del evento.
El contexto del espectáculo
El espectáculo de mediotiempo del Super Bowl es conocido por ser uno de los shows musicales más vistos del año, con millones de espectadores siguiendo cada detalle a nivel global. En esta edición, la actuación de Bad Bunny destacó por su carácter festivo y por la inclusión de elementos culturales propios de la música y la identidad puertorriqueña.
La boda en medio del show sirvió como uno de esos elementos visuales que se integran en la narrativa del espectáculo, marcando un hito en la historia de los shows de medio tiempo por su carácter único. Muy pocas veces, o quizás nunca antes, una ceremonia matrimonial se ha organizado de forma tan visible dentro de una actuación de esta magnitud.
Reacciones y viralización
Las imágenes de la boda durante el espectáculo se difundieron rápidamente en redes sociales y plataformas digitales, generando reacciones sorprendidas entre los fanáticos de Bad Bunny, aficionados al deporte y espectadores casuales. Los comentarios variaron desde la incredulidad por lo inusual del momento hasta la admiración por la integración de una boda real en un contexto de entretenimiento masivo.
Este episodio añadió aún más relevancia mediática a un show que ya estaba siendo seguido con gran expectación, no solo por la música del artista, sino también por la puesta en escena, la producción y las sorpresas incluidas a lo largo de la presentación.
Un momento que quedará en la memoria
La boda durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl con Bad Bunny representa uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria colectiva de grandes eventos culturales. No es habitual ni esperado que un show de esta magnitud incluya una ceremonia matrimonial real, y el hecho de que se haya producido en este contexto subraya la naturaleza festiva del evento y la creatividad de su puesta en escena.
Para los protagonistas de la boda, la experiencia seguramente será un recuerdo imborrable, no solo por el hecho de casarse, sino por haberlo hecho en un espacio tan visible y junto a un artista de renombre internacional. Para Bad Bunny, fue una forma más de imprimir personalidad y originalidad a su espectáculo, consolidándolo como uno de los más comentados de la historia del Super Bowl.
Sin duda, la combinación de música, celebración y una boda real en el centro del espectáculo contribuyó a que esta edición del medio tiempo del Super Bowl sea recordada por mucho tiempo como una de las más sorprendentes y memorables.










