La Policía Local de Ibiza ha acordonado con cinta un tramo de la barandilla del Paseo de Figueretas tras detectarse barras rotas y sueltas que se desprenden con solo tocarlas, según ha podido saber La Voz de Ibiza a través de un vecino de la zona. En los puntos más dañados, la caída puede alcanzar los dos metros, un riesgo especialmente preocupante si hay niños apoyados en la baranda.
Cinta policial en varios puntos
Las fotografías remitidas a este periódico, fechadas el lunes 27 de julio, muestran varios tramos de la barandilla envueltos con cinta de la Policía Local con el símbolo de prohibido el paso, colocada precisamente sobre las barras que ceden al tacto. La medida busca advertir del peligro mientras no se acomete una reparación definitiva.

Vallas amarillas junto al mar
En otro punto del mismo paseo se han instalado vallas amarillas, también reforzadas con cinta policial atada a la estructura. La combinación de vallas y cinta confirma que la administración es consciente del problema, aunque de momento no se ha explicado si se trata ya del inicio de los trabajos de reparación o de una medida puramente preventiva.
Entre los vecinos persiste la duda de si el mantenimiento de esta barandilla corresponde al Ayuntamiento de Ibiza o a la Demarcación de Costas, al tratarse de un tramo de primera línea de mar. Ninguna de las dos administraciones se ha pronunciado públicamente sobre un calendario de reparación, más allá del acordonamiento ya visible sobre el terreno.
La cinta no resuelve el peligro de fondo
Para el vecino que ha alertado del problema, acordonar los tramos más visibles no es suficiente: otras barras cercanas a las zonas ya señalizadas siguen sueltas y sin ningún tipo de protección, por lo que el riesgo para quien pasee apoyado en la barandilla continúa presente en varios puntos del paseo.









