Ibiza, conocida internacionalmente por sus paisajes idílicos y su intensa vida nocturna, fue escenario de un episodio de inseguridad que marcó la estancia de la periodista brasileña Patrícia Maldonado, quien relató recientemente la experiencia vivida en la isla durante una entrevista en el programa Conexão Viagem. Lo que debía ser un viaje de celebración entre amigas terminó convertido en un episodio que, según sus propias palabras, parecía sacado de una película de ficción.
El robo se produjo en una propiedad de lujo situada en lo alto de una colina, con vistas panorámicas sobre la zona, que el grupo había alquilado para celebrar un cumpleaños. Según explicó Maldonado, la corredora de propiedades que gestionó el alquiler les había advertido previamente sobre la importancia de extremar las medidas de seguridad, como no dejar puertas abiertas ni objetos de valor visibles desde el exterior, pese a la percepción general de Ibiza como un destino seguro.
Una advertencia desatendida
La noche previa a su regreso, con un vuelo programado para las 5.00 de la madrugada, la periodista decidió preparar con antelación sus pertenencias. Maldonado, que se define como una viajera prevenida y acostumbra a llevar dinero en efectivo, sacó de la caja fuerte los billetes, su pasaporte y su Green Card, y los guardó en una mochila que colocó detrás de su cabeza mientras dormía, con la intención de facilitar la salida hacia el aeropuerto.
Sin embargo, al despertarse a las 4.30 horas, descubrió que la mochila había desaparecido. Tras una búsqueda apresurada, ella y sus amigas encontraron sus bolsos vacíos y esparcidos en la zona de la piscina, confirmando que habían sido víctimas de un robo mientras dormían.
El “golpe del gas”
Lo más inquietante del suceso fue el método empleado por los delincuentes. Según explicó posteriormente la periodista, se trataría de una técnica conocida como el “golpe del gas”, utilizada en algunos destinos turísticos. Este procedimiento consiste en introducir gas a través del sistema de aire acondicionado para provocar un sueño profundo o desmayo en los ocupantes de la vivienda.
Gracias a este método, los ladrones pudieron moverse libremente por la casa sin ser detectados e incluso intentaron cortar la correa de cuero del reloj de una de las amigas de Maldonado mientras dormía, sin que ninguna de ellas se despertara.
Un desenlace con alivio parcial
Pese a la pérdida del dinero en efectivo, el robo no impidió que la periodista pudiera abandonar la isla según lo previsto. “Los ladrones solo se llevaron el dinero y dejaron los documentos”, explicó Maldonado, lo que le permitió conservar su pasaporte y su Green Card y regresar a su país sin contratiempos administrativos.
La periodista calificó el episodio como un auténtico “perrengue” (un mal trago) de viaje y lo compartió como una advertencia para otros viajeros. El relato sirve como recordatorio de que incluso los destinos más exclusivos y glamurizados pueden esconder riesgos de seguridad sofisticados, ante los que no están exentos ni siquiera los viajeros más experimentados.













