La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha condenado este domingo los bombardeos de Estados Unidos sobre Venezuela y el supuesto “secuestro” del presidente Nicolás Maduro, al tiempo que ha reclamado el respeto estricto de la legalidad internacional, de los derechos fundamentales y del papel de las instituciones multilaterales. La institución académica balear ha fijado así posición en uno de los conflictos internacionales que mayor atención mediática concentra en la actualidad.
En un comunicado aprobado por el Consejo de Dirección, la universidad subraya que las acciones militares llevadas a cabo de forma unilateral contra un Estado soberano, así como la detención de su jefe de Estado, no pueden entenderse como hechos aislados. A su juicio, estos acontecimientos se enmarcan en un proceso más amplio de debilitamiento del orden internacional vigente, con consecuencias que trascienden el caso concreto de Venezuela.
«Retroceso grave»
La UIB advierte de que la renuncia al derecho internacional y a los organismos creados para garantizar su cumplimiento supone “un retroceso grave” para la paz, la seguridad y la convivencia global, al romper los mecanismos de diálogo y cooperación entre países. Según la universidad, este tipo de actuaciones favorecen la imposición unilateral y la ley del más fuerte, en detrimento de los principios que rigen las relaciones entre Estados.
El comunicado incide en que cuando las normas comunes son ignoradas o erosionadas, las consecuencias se trasladan directamente a la protección de los derechos humanos y a la seguridad de las poblaciones civiles, no solo en Venezuela, sino en el conjunto de la comunidad internacional. En este contexto, la institución académica alerta del riesgo de normalizar actuaciones al margen de los marcos legales internacionales.
Finalmente, el Consejo de Dirección de la UIB asegura que en los últimos años se observa con “preocupación creciente” una vulneración reiterada de las normas internacionales, acompañada de intentos “deliberados y sistemáticos” de desmantelar el sistema multilateral que las sostiene. Para la universidad, este escenario exige una respuesta firme desde el ámbito institucional y académico en defensa del derecho internacional.













