Las aerolíneas que operan en España han lanzado una advertencia clara: la conectividad aérea con Baleares y el resto de territorios extrapeninsulares podría verse afectada en los próximos meses si el Gobierno no refuerza con urgencia el presupuesto destinado a financiar el descuento de residente.
La voz de alarma la dio este viernes Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), quien explicó que el sistema de compensaciones, si bien no está en cuestión como modelo, corre el riesgo de volverse insostenible si continúa la actual infrafinanciación.
“En ningún momento ponemos en duda el sistema del descuento de residente porque funciona bien desde hace mucho tiempo. Lo que estamos diciendo es que, sin una dotación presupuestaria suficiente, probablemente algunas compañías van a tener que reducir frecuencias a partir de este invierno, porque la temporada de verano ya está programada”, afirmó.
Un desfase millonario en las bonificaciones
Según ALA, el Estado mantiene pendientes de abono 425 millones de euros de 2024, y para 2025 se prevé que se generen otros 1.250 millones en bonificaciones. Sin embargo, los Presupuestos Generales del Estado para 2025 solo contemplan 560 millones, una cantidad que, en palabras de Gándara, resulta claramente insuficiente.
Una vez descontados los 385 millones ya pagados de 2024, solo quedarían 175 millones disponibles para cubrir no solo lo que resta del año anterior, sino todo el ejercicio de 2025. Para el presidente de ALA, no se trata de un fallo administrativo, sino de un problema estructural de dotación presupuestaria por parte del Ministerio de Hacienda.
Baleares, en el centro del mapa… y del riesgo
En Baleares, las aerolíneas han experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años. La oferta de plazas aéreas ha crecido un 13 % desde antes de la pandemia, alcanzando 55 millones de asientos previstos para 2024. Esta apuesta por reforzar la conectividad con las islas, considerada una de las más altas de la historia, podría estar en jaque si no se asegura la financiación del modelo.
“Nunca hubo tan buena conectividad con las islas”, pero se podría “poner en peligro por esos impagos”, recalcó Gándara. Aunque la programación de la temporada alta ya está cerrada, la preocupación se centra en el invierno 2025-2026, cuando las aerolíneas podrían empezar a ajustar rutas y frecuencias si no se resuelve el problema de fondo.
Una industria en récord, pero tensionada
Los datos del sector son sólidos: para este verano, las compañías han planificado una oferta de 245,9 millones de asientos, lo que representa un incremento del 5,9 % respecto al verano anterior. La previsión es superar los 309 millones de pasajeros anuales, lo que marcaría un nuevo récord en España.
Alerta en Baleares: la conectividad aérea en riesgo por una deuda millonaria del Gobierno
Durante el invierno 2024-2025, ya se transportaron 111,3 millones de pasajeros, con un incremento del 6,6 % interanual, destacando el crecimiento del tráfico intercontinental (+15 %) y el doméstico (36,6 millones de pasajeros). A esto se suman 830.000 vuelos comerciales y un aumento del 12 % en la carga aérea.
En el caso de Canarias, se espera un crecimiento de la capacidad del 11 % este verano, el doble que la media nacional, lo que refuerza el papel estratégico de ambos archipiélagos para la aviación comercial española.
Problemas estructurales y factores de presión
Además de la incertidumbre presupuestaria, Gándara alertó sobre otros retos que enfrentan las aerolíneas: la falta de nuevos aviones por retrasos en la fabricación de Boeing y Airbus, lo que ya explica el 30 % de los retrasos actuales en vuelos.
También mencionó la congestión del espacio aéreo europeo, especialmente en zonas clave como Francia y Alemania, y el impacto de pasajeros conflictivos, que en algunos casos obligan a desviar vuelos y comprometen la operativa.
En defensa del controvertido cobro por el equipaje de mano, Gándara aseguró que esta práctica responde a criterios de eficiencia: “En aviones de medio radio caben unas 90 maletas en cabina, pero hay 180 asientos. Si no se regula, se generan retrasos evitables”, explicó.
La advertencia de ALA pone al Gobierno ante un dilema presupuestario que impacta directamente sobre uno de los pilares de la movilidad en España: la garantía de conexión de los territorios insulares con la Península. Y aunque el descuento de residente no está en entredicho como política, su viabilidad operativa sí lo está, lo que podría derivar en menos vuelos y menor accesibilidad para los ciudadanos baleares si no se actúa a tiempo.