El Govern ha remitido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un documento de alegaciones contra el nuevo Reglamento europeo de control de la pesca, centradas especialmente en las obligaciones vinculadas al Diario Electrónico de Abordo (DEA), que el sector considera desproporcionadas.
En paralelo, el Ejecutivo autonómico ha expresado su apoyo a la protesta del sector pesquero balear, y el director general de Pesca, Antoni M. Grau, asistirá este lunes a la concentración convocada a las 11.00 horas en la lonja de Palma.
Según ha informado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, las alegaciones han sido elaboradas por la Dirección General de Pesca y ponen el foco en las particularidades de la flota balear, que realiza mayoritariamente jornadas inferiores a 12 horas, con salidas y entradas diarias al puerto base, caladeros cercanos y comercialización inmediata de las capturas en fresco a través de las lonjas.
Nuevo reglamento innesario
En este contexto, el Govern sostiene que el sistema actual ya garantiza un control digital en tiempo real de las capturas y su trazabilidad, por lo que la obligación de notificar con cuatro horas de antelación la llegada a puerto resulta, a su juicio, innecesaria y desproporcionada.
El documento también advierte de que la elevada biodiversidad del Mediterráneo provoca que las embarcaciones desembarquen pequeñas cantidades de muchas especies distintas, lo que dificulta la correcta cumplimentación del DEA. Además, señala que la exigencia de detenerse en el mar o a la entrada del puerto para separar capturas e introducir datos incrementa el consumo de combustible y puede generar riesgos para la seguridad marítima.
En este sentido, Antoni M. Grau ha asegurado que “el Govern está al lado del sector pesquero y defiende con firmeza una normativa adaptada a la realidad de la flota balear”. Ha añadido que no se puede permitir que decisiones tomadas desde Bruselas, sin tener en cuenta las especificidades del Mediterráneo, pongan en riesgo la viabilidad económica y social de un sector estratégico para las islas.
Con estas alegaciones, el Govern ha solicitado formalmente al Ministerio que se establezcan excepciones para la flota costera que comercializa en fresco el mismo día y que se mantenga la obligación de presentar el DEA antes del desembarque, pero sin imponer plazos rígidos que no se ajustan a la operativa real del sector. La Conselleria continuará trabajando de forma coordinada con cofradías y federaciones de pescadores para defender sus intereses ante el Estado y las instituciones europeas.
Por último, el Ejecutivo balear también ha mostrado su apoyo a los pescadores recreativos, afectados igualmente por las nuevas exigencias del reglamento, especialmente en lo relativo a la declaración de capturas.
Grau ha subrayado que la pesca recreativa forma parte del tejido social y cultural de Baleares y ha reclamado una regulación proporcionada y comprensible, que permita mejorar la gestión de algunas especies contando con los propios pescadores y sin una visión inquisitorial.












