La música española despide a David de la Chica, conocido artísticamente como Davile, una figura esencial para entender el flamenco‑rock y el universo garrapatero que marcó a toda una generación. El compositor y letrista, vinculado de manera inseparable a Los Delinqüentes, ha fallecido a los 50 años tras sufrir un infarto mientras permanecía ingresado en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, donde esperaba ser intervenido después de varias semanas de complicaciones de salud.
Natural de Jerez de la Frontera, David de la Chica fue mucho más que un colaborador puntual: su imaginación poética, su forma de mirar la calle y su manera de mezclar lo cotidiano con lo onírico quedaron grabadas en algunas de las canciones más reconocibles del grupo. Su muerte ha provocado una oleada de mensajes de dolor, recuerdo y gratitud en el mundo de la música, especialmente entre quienes compartieron escenario, canciones y amistad con él.
Un creador clave del sonido garrapatero
Hablar de David de la Chica es hablar del garrapatero, ese estilo indefinible que mezcla flamenco, rock, blues, rumba y poesía popular, con letras desenfadadas, costumbristas y cargadas de personalidad. Davile fue una pieza fundamental de ese universo que rodeó a Los Delinqüentes, banda que se convirtió en referencia a comienzos de los años 2000 y que encontró en sus letras una identidad propia.
Su trayectoria creativa comenzó en los años noventa con el grupo Palocortao, junto a Diego Pozo “Ratón”, una etapa que sirvió de germen para lo que vendría después. Más adelante, su colaboración con Los Delinqüentes fue constante y decisiva, firmando como autor o coautor canciones que hoy forman parte del imaginario colectivo de la música española.
Entre los temas en los que participó destacan Tabanquero, Amor Plutónico o Pirata del Estrecho, canciones que condensan ese espíritu libre, callejero y poético que definió al grupo desde su primer disco, El sentimiento garrapatero que nos traen las flores (2001).
Una huella que va más allá de Los Delinqüentes
Aunque su nombre quedó especialmente ligado a Los Delinqüentes, la obra de David de la Chica no se limitó a esa formación. También fue cantante de Palocortao, músico de La Banda del Ratón y compositor para otros artistas del entorno flamenco‑rock.
Uno de los ejemplos más conocidos es su colaboración con Tomasito, para quien compuso temas como Soy un limón. El propio artista jerezano expresó públicamente su tristeza tras conocer la noticia: “Muy triste por la pérdida de David de la Chica Davile. Un gran amigo, buen compañero, buen músico y un pedazo de poeta”, escribió, subrayando el valor humano y creativo de Davile. “Hoy es un día muy triste para todos los garrapateros. Por lo menos me queda haber cantado algunas de sus canciones, entre ellas Soy un limón, que me compuso”, añadió, trasladando su pésame a familiares y amigos.
La despedida de Los Delinqüentes
La reacción de Los Delinqüentes no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, Marcos del Ojo “El Canijo de Jerez” y Diego Pozo “Ratón”, junto a Manu Benítez en representación del fallecido Migue, comunicaron el fallecimiento de su amigo y compañero con un mensaje cargado de emoción.
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“David ha peleado hasta el último momento, siempre haciendo gala de su particular sentido de humor, en su lucha contra una larga enfermedad”, señalaron. “La pasada madrugada, en el hospital, a sus 50 años, descansó en paz. Siempre estarás en nuestros corazones y nuestro recuerdo. Un beso muy fuerte amigo”, concluyeron.
Un adiós desde la distancia
Uno de los mensajes más personales llegó de la mano de El Canijo de Jerez, que recibió la noticia mientras se encontraba en Tailandia. El músico relató cómo le afectó el golpe emocional del momento: “Me quedé roto mirando el vacío hasta que las mariposas volvieron a captar mi atención. Me gusta pensar que una de aquellas mariposas era er Davile saludándome y brillando entre todas”.
Un recuerdo poético, muy en la línea del universo creativo que compartieron, y que resume el vínculo profundo entre los miembros de aquella familia musical garrapatera.
Las circunstancias de su fallecimiento
Según se ha detallado, David de la Chica llevaba ingresado en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz desde principios de enero. Estaba a la espera de una intervención quirúrgica por el empeoramiento de sus problemas de salud, relacionados con una dolencia en un pie, cuando sufrió un infarto que finalmente le causó la muerte.
Su fallecimiento se produjo el 28 de enero, poniendo fin a semanas de preocupación entre su entorno más cercano y el mundo de la música, que seguía con atención su evolución.







