FORMULA 1

Adrián Newey se sinceró como nunca y encendió todas las alarmas en Aston Martin: “Me siento impotente”

El jefe de Aston Martin admitió un panorama desolador, cargó contra las limitaciones de Honda y dejó claro que el foco real ya apunta a 2027

Adrian Newey
Adrian Newey

Las palabras de Adrián Newey después de los entrenamientos libres dejaron un diagnóstico mucho más duro que cualquier previsión pesimista previa. En un contexto ya marcado por los malos presagios sobre el rendimiento de Aston Martin, el ingeniero británico ofreció una rueda de prensa demoledora en la que reconoció sentirse “impotente”, admitió que la estructura está condicionada por un problema grave en la unidad de potencia y señaló sin rodeos a Honda como un factor clave de la crisis actual.

La intervención de Adrián Newey llegó tras una jornada en la que el equipo apenas pudo completar tres vueltas y además perdió dos baterías por el camino. El escenario, ya muy delicado antes de arrancar el fin de semana, quedó retratado con una crudeza total por parte del responsable de Aston Martin, que no solo habló de los problemas inmediatos, sino que dejó entrever que el verdadero horizonte del proyecto ya está desplazado hacia 2027.

Una rueda de prensa sin maquillaje

Lo primero que hizo Adrián Newey fue poner cifras y hechos sobre la mesa. Explicó que los problemas de batería habían impedido un desarrollo normal de los entrenamientos libres y detalló que el origen estaba en “un problema de comunicación interna entre la batería y su sistema de gestión”. Aun así, dejó claro que el gran obstáculo sigue siendo otro: las vibraciones del motor de combustión.

La situación es tan delicada que el propio Newey reconoció que el equipo está funcionando al límite con el material disponible. “Solo nos quedan dos baterías y son las que están montadas”, explicó al ser preguntado por el objetivo del fin de semana. A partir de ahí, la frase dejó ver hasta qué punto el problema condiciona cualquier plan deportivo: “Si perdemos una, va a ser un gran problema… tenemos que ser muy cuidadoso con el uso”.

Es decir, Aston Martin ni siquiera está ya en una lógica normal de preparación o búsqueda de rendimiento, sino en una dinámica de supervivencia mecánica para intentar completar el mayor número posible de vueltas.

“Me siento impotente”: el diagnóstico más duro de Adrián Newey

La declaración más impactante de la comparecencia de Adrián Newey fue probablemente la que resumió su sensación general ante el escenario actual. El británico, que llegó a la Fórmula 1 en 1980, aseguró que nunca se había visto en una situación parecida.

Contenido relacionado  Entradas final Copa del Rey 2026: el reparto que prepara la RFEF para Atlético y Real Sociedad

“Creo que es un caso en el que me siento un poco impotente porque, claramente, tenemos un problema muy importante con la unidad de potencia, y nuestra falta de rodaje también significa que no estamos descubriendo nada sobre el coche. Así que nuestra información sobre el coche en sí es muy limitada porque hemos rodado muy poco, sobre todo con poco combustible, porque el combustible actúa como un amortiguador para la batería”, afirmó.

La frase es importante por dos motivos. Primero, porque refleja la gravedad del problema mecánico. Segundo, porque deja claro que Aston Martin ni siquiera está pudiendo evaluar correctamente el coche. Es decir, no solo falla el motor, sino que ese fallo impide obtener información valiosa sobre el resto del monoplaza.

En ese punto, el círculo vicioso resulta evidente: si el coche no rueda, no se puede aprender; si no se aprende, no se mejora; y si además la unidad de potencia sigue fallando, todo el proyecto se frena.

Honda, en el centro del problema

En una de las partes más contundentes de la rueda de prensa, Adrián Newey señaló de manera abierta a Honda. Lo hizo sin medias tintas, explicando que las limitaciones impuestas por el motorista están condicionando gravemente el trabajo del equipo.

“Honda nos ha limitado mucho la duración del rodaje con poco combustible. Simplemente se convierte en un problema que se retroalimenta. Y, por supuesto, se consume mucha energía, en términos humanos, no en kilovatios, por nuestra parte intentar colaborar con Honda y encontrar la mejor solución global, porque podemos dar la vuelta y decir: ‘Bueno, no es nuestro problema’, pero sí lo es porque, en definitiva, el coche es la combinación de chasis y motor”, declaró.

El diseño del ingeniero Adrián Newey en el nuevo AMR26 de Aston Martin
El diseño del ingeniero Adrián Newey en el nuevo AMR26 de Aston Martin

La reflexión no solo apunta al problema técnico, sino también al desgaste interno que está provocando la situación. Newey quiso dejar claro que Aston Martin no puede desentenderse del motor aunque no sea su área directa, porque el coche es un conjunto inseparable entre chasis y unidad de potencia.

Intentos de solución que no han funcionado

Según explicó Adrián Newey, Honda detectó la magnitud del problema durante el shakedown de Barcelona e intentó introducir cambios para frenar el origen del fallo. Sin embargo, a estas alturas, ninguno de esos pasos ha dado resultado.

Contenido relacionado  El mensaje de Erika Choperena, la mujer de Griezmann, tras el partido del Atlético: una frase que alimenta las dudas sobre su futuro

“Honda ha tomado una medida muy clara para intentar reducir la vibración que emana de la unidad de potencia. Están trabajando en ello. No será una solución rápida, ya que implica proyectos fundamentales de equilibrado y amortiguación que deberán llevar a cabo. No puedo anticipar la rapidez con la que podrán lograrlo, pero esa debe ser la principal motivación”, explicó.

El ingeniero británico añadió que, mientras no se resuelva ese problema de vibración, no se podrá hablar realmente de rendimiento. “Una vez que lo superen, podrán centrarse en el rendimiento, pero ahora mismo este problema de vibración está absorbiendo toda la energía en todas las áreas. Como dije, emocionalmente. Nuestros mecánicos estuvieron despiertos hasta las cuatro de la mañana. Así que, por supuesto, están por los suelos. La fábrica ha estado ofreciendo mucho apoyo, así que es algo que debemos intentar solucionar lo antes posible”.

Más allá del aspecto técnico, Newey puso el foco en el desgaste humano. La crisis ya no se mide solo en baterías perdidas, vibraciones o vueltas incompletas, sino también en el impacto sobre los mecánicos y sobre toda la estructura del equipo.

Cuándo supo Aston Martin que el problema era tan grave

Uno de los momentos más reveladores de la comparecencia llegó cuando se le preguntó a Adrián Newey cuándo empezó Aston Martin a ser plenamente consciente de la situación. La respuesta apuntó a finales del año pasado, cuando comenzaron a aparecer rumores preocupantes sobre Honda.

Newey explicó que el problema tiene una raíz estructural. “Honda se retiró a finales de 2021. Luego volvieron a la competición, más o menos, a finales de 2022, es decir, durante aproximadamente un año, un año y pico, estuvieron fuera de competición. Cuando se reorganizaron, gran parte del grupo original se disolvió, según se ha comprobado, y se dedicó a trabajar en paneles solares o algo similar, por lo que muchos de los miembros del grupo que se reorganizaron son nuevos en la Fórmula 1. No aportaron la experiencia que tenían antes”, detalló.

El británico añadió que Honda regresó además en un contexto mucho más exigente por el límite presupuestario de motores. “Además, cuando regresaron en 2023, ese fue el primer año de la introducción del límite presupuestario para motores, por lo que todos sus rivales habían estado desarrollando durante 2021 y 2022 con continuidad, con su equipo actual y sin límite presupuestario. Regresaron con, digamos, solo, supongo, el 30% de su equipo original, y ahora en una era de límite presupuestario, por lo que comenzaron muy atrás y, desafortunadamente, han tenido dificultades para recuperarse”.

Contenido relacionado  Así es la camiseta del Santa Eulària Ibiza Marathon para casi 5.000 atletas

Después llegó otra confesión relevante. “No, no lo sabíamos. Solo nos dimos cuenta de ello en noviembre del año pasado, cuando Lawrence, Andy Cowell y yo fuimos a Tokio para hablar sobre los rumores que empezaban a sugerir que no alcanzarían la potencia prevista inicialmente para la primera carrera, y a raíz de eso surgió el hecho de que muchos de los miembros originales del equipo no habían regresado. Así que la respuesta es no”, reconoció.

Adrián Newey ya mira a 2027

La parte más significativa de la rueda de prensa llegó cuando Adrián Newey dejó de hablar del presente inmediato y empezó a señalar de forma abierta el horizonte de 2027. Ahí fue donde realmente pareció tirar la toalla respecto al corto plazo.

“Nuestro objetivo ahora es trabajar con Honda para alcanzar la mejor posición posible. Siendo realistas, esta temporada se trata, en primer lugar, como mencioné, de solucionar este problema de vibraciones para que podamos correr con fiabilidad, y a partir de ahí, ver cuánto rendimiento pueden mejorar, en particular, el motor de combustión. Al mismo tiempo, por supuesto, Honda necesita empezar a trabajar en el motor de 2027, porque es evidente que se necesita un gran avance en la potencia del motor de combustión para 2027, y ese debe ser su único objetivo”, afirmó.

Esa frase resume el estado real del proyecto: el presente se limita a sobrevivir, a intentar ser fiables y a minimizar daños, mientras el foco estratégico ya está desplazado al futuro. Para un equipo que aspiraba a pelear arriba, la confesión de Adrián Newey supone una enmienda en toda regla a las expectativas.

Con un discurso tan crudo, tan detallado y tan poco habitual en una comparecencia oficial, el británico dejó una conclusión demoledora: Aston Martin no solo tiene un problema grave, sino que ahora mismo depende de que Honda encuentre respuestas que aún no tiene. Y mientras tanto, el calendario sigue avanzando y 2027 empieza a sonar mucho más cerca que cualquier solución inmediata.

Scroll al inicio
logo bandas