Jannik Sinner vuelve a demostrar en el Open de Australia que los grandes escenarios le sientan especialmente bien. El tenista italiano se ha clasificado para las semifinales del primer Grand Slam del año tras derrotar a Ben Shelton en tres sets, por 6-3, 6-4 y 6-4, en un partido en el que impuso su solidez, su capacidad al resto y una notable gestión de los momentos clave. El triunfo le permite avanzar hasta la antesala de la final, donde le espera Novak Djokovic, en un cruce de alto voltaje que ya concentra buena parte de las miradas en Melbourne.
La victoria ante Shelton no solo refuerza el papel de Sinner como uno de los hombres más fiables del circuito en pista dura, sino que consolida una trayectoria reciente marcada por la regularidad en los grandes torneos. El vigente campeón en Australia atraviesa los cuartos de final sin sobresaltos aparentes y se instala, una vez más, en las rondas decisivas de un Grand Slam.
Un partido controlado de principio a fin
Desde el inicio del encuentro, Jannik Sinner dejó claras sus intenciones. Frente a un rival explosivo como Ben Shelton, cuyo principal argumento es un saque poderoso y agresivo, el italiano apostó por neutralizar esa arma desde el resto. El plan fue claro y eficaz: alargar los intercambios, cargar el juego sobre el revés del estadounidense y obligarlo a jugar una bola más en cada punto.
El primer set se resolvió por 6-3, con un Sinner muy firme al servicio y certero en el momento de aprovechar sus oportunidades. Shelton logró mantener la igualdad durante los primeros juegos, pero en cuanto el italiano encontró una rendija, no dudó en abrir brecha. Esa fue una constante durante todo el partido: cada mínima bajada de prestaciones del saque del estadounidense era castigada con precisión.
La diferencia en los detalles
El segundo parcial siguió un guion similar. El 6-4 reflejó una manga competida en el marcador, pero en la que Sinner siempre pareció un paso por delante. Shelton, que había alcanzado las semifinales en Australia el año pasado, se quedó nuevamente a las puertas, incapaz de sostener su nivel cuando el intercambio se prolongaba más allá de los primeros golpes.
Con la rotundidad que reflejan sus cara a cara, Sinner volvió a imponerse a Shelton por novena vez en diez enfrentamientos. Un dato que subraya la superioridad del italiano en este duelo directo y que explica, en parte, la sensación de control que transmitió durante buena parte del partido.
Un tercer set con dudas físicas, pero sin fisuras
En el tercer set, Sinner dio la impresión de no encontrarse del todo cómodo. Hubo instantes en los que pareció sufrir alguna molestia física, algo que no pasó desapercibido para los aficionados presentes en la Rod Laver Arena. Sin embargo, lejos de descomponerse, el número dos del mundo mantuvo la compostura y volvió a cerrar el parcial por 6-4.
La capacidad de gestionar ese tramo final sin perder la iniciativa fue otra muestra de la madurez competitiva que ha adquirido en los últimos años. Incluso en momentos de incomodidad, Sinner supo proteger su servicio y esperar el error de un Shelton que, con el paso de los minutos, pareció resignarse ante la falta de soluciones.
Diecinueve victorias consecutivas en Australia
El triunfo ante Shelton permite a Jannik Sinner alcanzar un registro impresionante: acumula ya diecinueve partidos consecutivos ganados en Australia, una racha que comenzó con su título en 2024 y que ha prolongado en la edición de 2025. Este dato confirma que Melbourne es, hoy por hoy, uno de los escenarios donde el italiano se mueve con mayor naturalidad y confianza.
Además, el pase a semifinales supone su novena presencia consecutiva en unas semifinales de Grand Slam, un logro que lo sitúa entre los jugadores más constantes del circuito actual. En el Open de Australia, será su tercera semifinal seguida, una continuidad que refuerza su estatus entre la élite.
Un camino con sobresaltos superados
El recorrido de Sinner hasta estas semifinales no ha estado exento de dificultades. En la tercera ronda, el italiano sufrió más de lo esperado ante el estadounidense Eliot Spizzirri, frente al que no solo cedió un set, sino que mostró ciertas dudas en su juego. Aquella actuación sembró algunas incógnitas sobre su estado, pero desde entonces ha recuperado la normalidad.
Primero ante su compatriota Luciano Darderi y ahora frente a Ben Shelton, Sinner ha vuelto a desplegar un tenis sólido, fiable y efectivo, muy especialmente desde el resto. Esa capacidad para corregir el rumbo dentro del mismo torneo es uno de los aspectos que más valoran sus seguidores y analistas.
Shelton, talento por pulir
Ben Shelton, por su parte, vuelve a quedarse cerca de las semifinales, como ya le ocurrió el año pasado, también frenado por el propio Sinner. El estadounidense está considerado uno de los jugadores con mayor margen de mejora del circuito, pero este partido volvió a dejar claro uno de sus principales puntos débiles: cuando el saque pierde eficacia o el rival logra neutralizarlo, su rendimiento cae de forma notable.
En los intercambios largos, Shelton todavía no consigue resistir con regularidad. Sinner lo explotó una y otra vez, buscando su revés y forzándolo a jugar rallies que terminaban decantándose del lado italiano. Los juegos largos fueron casi siempre para Sinner, que se mostró más paciente y consistente.
El duelo esperado ante Djokovic
Con esta victoria, Jannik Sinner se cita ahora con Novak Djokovic en semifinales. El serbio accedió a esa ronda de manera inesperada, tras la retirada por lesión del italiano Lorenzo Musetti, que se había impuesto en los dos primeros parciales antes de abandonar entre gestos de dolor.
El cruce entre Sinner y Djokovic se presenta como la última estación antes de la gran final y promete ser uno de los partidos más destacados del torneo. Por un lado, la experiencia y el palmarés del serbio; por otro, la solidez y el excelente momento del vigente campeón.
THE ELITE FOUR.
Who will reach the AO 2026 men’s singles final? 🏆 pic.twitter.com/ZUzwhcLjgh
— #AusOpen (@AustralianOpen) January 28, 2026
Mientras tanto, en la otra semifinal, el español Carlos Alcaraz se medirá con Alexander Zverev, confirmando que en este Open de Australia se están cumpliendo, en gran medida, los pronósticos iniciales.
Sinner llega a la cita con Djokovic con confianza, números y sensaciones a favor. Melbourne vuelve a ser testigo de su crecimiento y de su ambición por seguir escribiendo páginas importantes en la historia reciente del tenis.










