El entrenador español Robert Moreno se ha visto envuelto en una polémica dentro del fútbol ruso después de que un exdirectivo de su exclub, el FC Sochi, acusara al técnico de usar ChatGPT para tomar decisiones deportivas clave. La acusación, formulada por Andrei Orlov, exdirector deportivo del conjunto ruso, ha generado un intenso debate sobre la relación entre la inteligencia artificial y el trabajo de los cuerpos técnicos.
Moreno, que fue despedido del Sochi el pasado 1 de septiembre de 2025 mientras el equipo era colista de la liga rusa, ha negado categóricamente las acusaciones y ha ofrecido su propia versión de los hechos a través de comunicados y entrevistas, en los que explica cómo realmente utilizó ChatGPT en algunos casos.
Las acusaciones desde Rusia
Según Orlov, Moreno habría recurrido a ChatGPT para planificar casi todos los aspectos del equipo durante su paso por el Sochi, cargo que ocupó desde diciembre de 2023. Las acusaciones no se limitan a una supuesta asistencia puntual: Andrei aseguró que Robert diseñaba los onces con el instrumento, hacía las sustituciones de acuerdo a sus predicciones e incluso organizó los viajes de los jugadores cuando les tocaba jugar de visitantes.
El ejemplo más llamativo que se ha hecho público es una planificación de viaje a Khabarovsk, en el este de Rusia, donde los jugadores habrían llegado sin dormir durante 28 horas. Orlov citó un diálogo en el que él preguntó a Moreno: “Robert, todo está genial pero, ¿cuándo dormirán los chicos?”, una frase que ha circulado con fuerza en medios rusos.
Además, el exdirector deportivo sostuvo que Moreno habría utilizado la inteligencia artificial también para acudir al mercado de fichajes. Según Orlov, ChatGPT habría sugerido la contratación del delantero kazajo Artur Shushenachev, un refuerzo que no acabó rindiendo como se esperaba.
Con estas declaraciones, la versión del dirigente ruso fue difundida ampliamente en medios locales como explicación de por qué el Sochi decidió prescindir del técnico español.
La defensa pública de Robert Moreno
Frente a estas acusaciones, Moreno negó rotundamente cualquier uso indebido de ChatGPT. En un comunicado, el entrenador afirmó: “Nunca he usado ChatGPT ni ninguna IA para preparar partidos, decidir alineaciones o elegir jugadores. Eso es completamente falso”.
El español reconoció que, en alguna ocasión puntual, utilizó ChatGPT “para traducciones entre ruso y español, que es un idioma que no domino”, pero subrayó que “eso no tiene nada que ver con decisiones deportivas” y que su empleo de la herramienta fue limitado a facilitar la comunicación en un entorno donde no hablaba con fluidez la lengua local.
Sobre el polémico encuentro en Khabarovsk, Moreno también respondió a las críticas: “El partido que mencionan en las informaciones lo ganamos 0‑1 en Khabarovsk. Presentarlo como un fracaso metodológico no tiene sentido”. El técnico recordó que la planificación de ese desplazamiento fue consensuada con el club y que las dificultades de logística por la diferencia horaria fueron conocidas por todas las partes.

Con respecto al fichaje de Shushenachev, apuntó que fue una decisión consensuada con “el director deportivo y todo el staff médico”, y que la lesión del delantero condicionó su continuidad, un hecho que, en fútbol, sucede con frecuencia. “Pero yo no conocía el mercado de Kazajistán, así que la propuesta salió de la Dirección Deportiva”, aclaró.
Moreno también ha recordado que Orlov fue despedido antes que él, sugiriendo posibles motivaciones personales detrás de las declaraciones del exdirectivo. En concreto, indicó que la fuente de estas informaciones proviene de alguien con quien él tuvo “diferencias profesionales que acabaron con su salida” y que no existe un comunicado oficial del FC Sochi confirmando la versión de Orlov.
Tecnología y periodismo: la visión de un entrenador
Más allá de las declaraciones concretas sobre ChatGPT, Moreno apuntó a un contexto más amplio sobre el uso de herramientas tecnológicas en el fútbol. En su defensa ante los medios, explicó que su carrera en el fútbol empezó con “el análisis de datos y vídeo”, y que esa ha sido su especialización desde los inicios.
Según él, los cuerpos técnicos profesionales utilizan una serie de herramientas actuales para mejorar su trabajo: “GPS, Wyscout, vídeo, plataformas de scouting”, entre otras, que permiten procesar información más rápido, pero siempre con la decisión final en manos del cuerpo técnico y no de ningún algoritmo externo.
Este argumento sitúa su defensa en un plano donde la tecnología es una ayuda para gestionar información, no un sustituto de la toma de decisiones estratégicas que corresponden a los entrenadores y sus equipos.
Un contexto de resultados y salida del Sochi
Estos hechos han salido a la luz meses después de que Robert Moreno dejara el cargo en el Sochi el 1 de septiembre de 2025, en un momento en el que el equipo se encontraba colista en la liga rusa tras siete jornadas disputadas. Su salida se produjo en medio de una campaña irregular, en la que el conjunto no logró encontrar una dinámica de resultados consistente.
La etapa de Moreno en Rusia incluyó no solo altibajos deportivos, sino experiencias personales duras, como un descenso y un ascenso inmediato con el equipo, así como, según medios, una hospitalización durante su estancia en el país.
Pero lejos de centrarse únicamente en los resultados deportivos, la polémica desencadenada por Orlov ha reavivado un debate más general sobre los límites del uso de la inteligencia artificial en el deporte, especialmente en categorías profesionales y en decisiones que tradicionalmente han sido responsabilidad exclusiva de entrenadores y sus cuerpos técnicos.
Una carrera marcada por altibajos y polémicas
La trayectoria de Robert Moreno no se limita a su estancia en Rusia. Antes de recalar en el Sochi, el técnico español había recorrido diversos escenarios dentro del fútbol profesional.
Su nombre saltó a la fama como segundo entrenador de Luis Enrique, con quien trabajó en clubes como la Roma, el Celta, el Barcelona y la selección española. Cuando Luis Enrique tuvo que ausentarse de su cargo de seleccionador en 2019 por motivos personales, Moreno fue el elegido por la Federación para sustituirle. Estuvo seis meses en ese rol, y su etapa culminó con un memorable triunfo por 5‑0 frente a Rumanía.
Sin embargo, con el regreso de Luis Enrique, no recuperó su antiguo puesto y fue objeto de una dura crítica por parte del asturiano. Enrique llegó a calificar su comportamiento de “desleal”, en palabras que resonaron con fuerza en el entorno del fútbol español.
Tras esa etapa, Moreno inició una trayectoria como primer entrenador, con pasos por Mónaco y Granada, ambos con resultados poco satisfactorios antes de su última aventura en Rusia.









