España ha firmado una jornada brillante en skimo, el esprint de esquí de montaña, y se ha colocado a un paso de una final que puede hacer soñar a todo el deporte nacional. Los cuatro representantes españoles, que compitieron en la misma serie aunque en diferentes categorías, lograron la clasificación a semifinales por la puerta grande, lo que abre todas las opciones de medalla.
En una disciplina eléctrica, intensa y estratégica, el equipo español dio un golpe sobre la mesa y confirmó que llega a Milán-Cortina con argumentos sólidos para aspirar a todo. El nombre propio de la jornada fue Oriol Cardona, el gran favorito, que cumplió con las expectativas y lideró la exhibición nacional.
Oriol Cardona impone su ley
Oriol Cardona, sin duda el gran favorito, se llevó la victoria con mucha solvencia en su serie, mostrando autoridad desde el primer metro. Su actuación no dejó lugar a dudas: control del ritmo, precisión en las transiciones y contundencia en la bajada final.
Tras él cruzó la meta Ot Ferrer, que acabó segundo. Los dos españoles dieron un puñetazo sobre la mesa, confirmando que son dos de los deportistas a tener en cuenta en la especialidad. La sensación es clara: el sueño de la medalla es más real que nunca.
La clasificación de ambos no solo refuerza las opciones individuales, sino que lanza un mensaje al resto de rivales. España no está de paso en el skimo olímpico. Ha llegado para competir por el podio.
Ana Alonso y María Costa también cumplen
En categoría femenina, el rendimiento fue igualmente sobresaliente. Ana Alonso, una de las grandes favoritas tras sus resultados en las últimas pruebas, confirmó por qué es una de las bazas más importantes del equipo español. Acabó segunda en su serie, dejándose apenas unas décimas en el zurrón, pero asegurando su presencia en semifinales.
Su actuación mantiene intactas las aspiraciones de medalla en el cuadro femenino y alimenta la ilusión de ver a España peleando hasta el final.
Por su parte, María Costa también consiguió el gran objetivo, que no era otro que meterse en la semifinal. Comenzó su serie a pleno rendimiento, marcando un ritmo alto, aunque fue bajando prestaciones con el paso de los minutos. Aun así, logró ser tercera y obtener la clasificación directa a la gran final de la especialidad.
Con este pleno, España sitúa a sus cuatro representantes en semifinales, un resultado que multiplica las opciones de podio y coloca al skimo como la gran esperanza blanca del medallero invernal.
Un oro que se resiste desde 1972
La historia del deporte español en los Juegos Olímpicos de Invierno es breve y marcada por una sequía que se prolonga desde hace décadas. El único oro logrado por España en una edición invernal es el que consiguió Paquito Fernández Ochoa en 1972, en esquí alpino.
Ya son 44 años sin repetir una gesta semejante. Una espera demasiado larga para un país con creciente tradición en deportes de nieve. El skimo puede romper esta maldición y Milán-Cortina puede convertirse en el escenario de una nueva epopeya del deporte nacional.
Hay motivos para ilusionarse. Los resultados avalan el optimismo y el rendimiento mostrado en las series clasificatorias invita a creer que la final no es una quimera, sino una posibilidad tangible.
Qué es el skimo y por qué España parte como favorita
El skimo es el deporte más nuevo en el programa olímpico. En Milán-Cortina ha entrado por primera vez y cuenta con categoría masculina, femenina y mixta. Y, de hecho, en las tres España es una de las grandes favoritas a la medalla.
La especialidad que se disputa es el esprint, una prueba que dura entre dos y tres minutos y que combina potencia, técnica y estrategia. El recorrido se divide en tres partes claramente diferenciadas.
Primero, un ascenso con pieles adheridas a los esquíes. Después, una segunda sección que consiste en un ascenso de escaleras con botas. Y finalmente, una bajada con el equipo de nuevo colocado, donde hay incluso un salto incluido.
Entre cada tramo existe una zona de transición, clave para el resultado final. Quitarse los esquíes, guardarlos, cargarlos y volver a colocárselos sin las pieles puede suponer la diferencia entre el éxito y la derrota. En una prueba tan corta, cada décima cuenta.
La rapidez en las transiciones es fundamental. Un error mínimo puede costar el pase o una medalla. Por eso el skimo es una disciplina tan espectacular como exigente, donde la precisión técnica se mezcla con la explosividad física.
España, a un paso de hacer historia
El pleno en semifinales no es casualidad. Es el reflejo del trabajo realizado en los últimos años y del crecimiento de una disciplina que, pese a su juventud olímpica, ya ha colocado a España entre las potencias mundiales.
Con Oriol Cardona al frente, acompañado por Ot Ferrer, Ana Alonso y María Costa, el equipo español afronta la siguiente fase con ambición y confianza. Las semifinales son el último escalón antes de la lucha directa por las medallas.
La ilusión está servida. El skimo ha irrumpido en el programa olímpico y España ha sabido adaptarse a la perfección. Ahora, el objetivo es claro: transformar este pleno en semifinales en un resultado histórico que rompa más de cuatro décadas de espera.
Milán-Cortina puede ser testigo de un momento inolvidable. Y el nombre de Oriol Cardona puede quedar ligado a una nueva página dorada del deporte español.








