El Ministerio de Salud de Italia ha tomado una contundente medida al prohibir la popular tendencia conocida como “yoga con cachorros”.
Esta práctica, que involucra a cachorros en sesiones de yoga, ha sido frenada debido a informes de presunto maltrato animal. Estas sesiones incluyen a los cachorros (generalmente, perritos) deambulando por la sala y, a veces, incorporándolos en las posturas conocidas como «asanas», típicas de ese deporte.
Según detalla CNN en español, Giovanni Leonardi, jefe del departamento One Health del Ministerio de Salud de Italia, dijo que el uso de cachorros durante las sesiones de ejercicios se incluye en la ley de Intervenciones Asistidas por Animales de Italia. Esto significa que ahora solo se pueden utilizar perros adultos en las sesiones de yoga para «proteger la salud y el bienestar de los animales, así como la seguridad de los usuarios».
Prohíben el uso de cachorros en clases de yoga, preocupados por el bienestar de los animales
Como precisó el mencionado medio, la prohibición llega después de una investigación realizada en marzo por el programa de noticias italiano Striscia la Notizia, que alegaba que los cachorros eran maltratados en varios centros de yoga y mantenidos en corrales entre sesiones.
En tanto, la organización benéfica de derechos animales Lega Nazionale per la Difesa del Cane (Liga Nacional para la Defensa de los Perros -LNDP-) presentó una queja ante el Ministerio de Salud italiano después de que estas acusaciones salieran a la luz, diciendo que los cachorros fueron tratados «como si fueran herramientas de gimnasia», según consta en documentos a los que accedió CNN.
Los cachorros utilizados en las sesiones fueron transportados en cajas o bolsas de plástico, utilizados durante largas horas que cubrían múltiples sesiones y no se les proporcionó agua ni comida para evitar que “hicieran sus necesidades en el gimnasio” de acuerdo a la denuncia del LNDR.
Además, muchos de los cachorros tenían solo 42 días, lo que sugiere que ni siquiera habían completado su vacunación.
El fallo del Ministerio de Salud italiano no tiene ámbito legal de apelación y se compara con el uso de cualquier otro animal de servicio.
Piera Rosati, presidenta de la LNDC, calificó la práctica de “explotación con fines comerciales que no tiene en cuenta el bienestar y la salud psicofísica de criaturas que todavía son demasiado frágiles para ser tratadas de esta manera” y enfatizó que los cachorros deberían permanecer en un ambiente tranquilo y protegido bajo la guía y el cuidado de su madre.