El cortisol, conocido como «la hormona del estrés», influye en los niveles de progesterona y en la intensidad del Síndrome Premenstrual (SPM).
Así lo ha explicado en su Instagram Rebecca Holland, famosa coach de balance hormonal: «Si tienes alto el cortisol, seguramente tienes bajos tus niveles de progesterona». Esta hormona, además de formar parte del desarrollo del ciclo menstrual y otros efectos, es un neurotransmisor con efectos calmantes y relajantes.
«Es necesario saber esto para que armes un plan para la semana previa a tu menstruación, para que tus niveles de progesterona no desciendan drásticamente y te hagan sentir muy mal psicológica y emocionalmente», ha desarrollado Holland.
Entonces, ha indicado: «Así que si durante esa semana, la fase lútea, pones más atención en tu nutrición, te das algunos momentos a solas y tienes algunas actividades que te hagan sentir plena, es decir, si te concentras en controlar tus niveles de cortisol esos días, no te vas a sentir terriblemente mal durante esa semana».
«Y si no te sientes tan mal esa semana, las otras tres también mejorarán, porque no estarás invirtiendo tu energía en recuperarte de la primera», ha concluido.