Para evitar los olvidos de contraseña y los accesos no deseados en tus páginas importantes puedes tomar tres acciones claras, crear contraseñas fuertes bien gestionadas, usar la verificación en dos pasos y hacer frecuentemente una breve revisión periódica; de esta manera reducirás muchos riesgos. Si quieres aplicarlo desde hoy, en este artículo te diremos cómo ordenar tus contraseñas, cómo añadir una segunda verificación y cerraremos con una rutina de mantenimiento.
Genera y organiza tus contraseñas
El primer paso para dejar atrás los olvidos es crear contraseñas únicas y robustas para cada servicio; sabemos que memorizarlas todas es inviable, pero la buena noticia es que ya no es necesario, pues hoy existen gestores de contraseñas que almacenan y completan tus claves de forma segura, permitiéndote acceder a tus cuentas con un solo clic.
En caso de que quieras tener contraseñas realmente seguras, puedes ayudarte de un generador de contraseñas seguras. Esta herramienta te permite crear combinaciones largas y complejas en segundos, adaptadas a los requisitos de cada plataforma, y de esta manera estarás evitando repetir claves mientras reduces el riesgo de accesos no deseados.
Una vez generadas, es una buena idea guarda tus contraseñas en un gestor fiable y sincronízalo en tus dispositivos. De este modo no tendrás que recordar cada clave ni recurrir a notas improvisadas, lo que estará dando como resultado menos bloqueos, menos recuperaciones de acceso y una sensación de orden.
Una barrera extra para reforzar tus cuentas
Las contraseñas fuertes sí que son importantes, pero añadir también una segunda capa de seguridad es una decisión bastante inteligente. La verificación en dos pasos (2FA) consiste en solicitar un código adicional, normalmente enviado a tu móvil o generado por una app, cada vez que accedes a una cuenta, lo que hace que aunque alguien consiga tu contraseña no pueda entrar sin ese segundo factor de seguridad.
Lo mejor de todo es que configurar la verificación en dos pasos es sencillo y suele estar disponible en la mayoría de servicios importantes como lo pueden ser el correo electrónico o la banca online; necesitas activarla una vez y a partir de ahí disfrutarás de una protección extra.
Por otro lado, recuerda siempre revisar de vez en cuando los accesos y dispositivos conectados a tus cuentas; dedica unos minutos a este mantenimiento, pues te ayudará a detectar movimientos sospechosos y mantener el control sobre tu información. Si juntas todo esto, tu seguridad digital se volverá más sólida.
Podemos decir entonces que adoptar estas prácticas te ahorra malos ratos y también simplifica tu relación con la tecnología, pues al generar y organizar contraseñas, sumar una verificación extra y revisar tus accesos de vez en cuando te permite disfrutar de tus servicios online con total confianza. Si aún no has hecho ninguno de los cambios que mencionamos, o simplemente no has implementado nada de seguridad en tu rutina diaria, este es el momento perfecto para empezar y dejar atrás los olvidos y los accesos no deseados.