Hay iconos que no nacen siguiendo las reglas, sino cuestionándolas. Grace Jones y Amnesia pertenecen a esa categoría. Sus historias, construidas desde ámbitos diferentes, comparten valores como la experimentación, la autenticidad y, sobre todo, la libertad. El pasado viernes 24 de julio, ambos universos terminaron encontrándose en Ibiza con la actuación de la artista dentro de Glitterbox.
La cita adquirió un significado especial en el año en el que Amnesia celebra su 50 aniversario. Mucho antes de que las pistas de baile fueran reivindicadas abiertamente como lugares de diversidad, inclusión y expresión personal, tanto el club ibicenco como Grace Jones contribuyeron durante los años ochenta a impulsar una cultura en la que romper convenciones formaba parte de la propia experiencia.
Décadas después, aquella filosofía volvió a quedar reflejada sobre la Terraza de Amnesia.
Grace Jones transforma la Terraza de Amnesia
Pocos artistas han desafiado las convenciones de la industria con tanta determinación como Grace Jones. A lo largo de más de cuatro décadas, la cantante, modelo, actriz y performer ha eliminado constantemente las fronteras entre música, moda y espectáculo.
Su particular combinación de disco, reggae, funk, new wave y art-pop construyó una identidad musical inmediatamente reconocible, mientras que su estética se convirtió en una referencia cultural por derecho propio, influyendo a generaciones de músicos, diseñadores y artistas.
Su paso por Glitterbox volvió a demostrar precisamente esa capacidad para convertir un concierto en algo más amplio.
La actuación se desarrolló como una sucesión de transformaciones en la que cada canción estuvo acompañada por un nuevo vestuario. Música, moda y performance avanzaron así de forma conjunta, transformando la Terraza en el escenario perfecto para el universo visual y sonoro de Jones.
Más que recurrir únicamente a la nostalgia, el espectáculo sirvió para comprobar la vigencia de una artista que continúa proyectando sobre el escenario la misma personalidad radical que ha definido toda su carrera.

De ‘Slave to the Rhythm’ a ‘Pull Up to the Bumper’
La noche permitió además recorrer algunos de los capítulos más reconocibles de su repertorio.
Entre los temas interpretados estuvieron ‘Slave to the Rhythm’, ‘My Jamaican Guy’ y ‘Pull Up to the Bumper’, canciones que trascendieron el momento en el que fueron publicadas y continúan encontrando espacio en pistas de baile de diferentes generaciones.
Precisamente esa capacidad para mantenerse vigente conecta la trayectoria de Grace Jones con la del propio Amnesia: dos nombres nacidos en otra época que han conseguido permanecer vinculados a la evolución de la cultura de club sin renunciar a su identidad.

Glitterbox, el escenario perfecto para el encuentro
La elección de Glitterbox añadió todavía más significado a la actuación.
Desde su llegada a Amnesia, la fiesta ha construido una propuesta alrededor de la música house, la diversidad, la expresión individual y una visión de la pista de baile abierta a todo el mundo. Una filosofía que conecta de manera natural con buena parte de los valores que han acompañado a Grace Jones durante toda su trayectoria.
El encuentro fue, por tanto, mucho más que la presencia de una estrella internacional en una de las grandes noches del verano. Fue la coincidencia de diferentes generaciones de la cultura de club en una misma pista.

50 años rompiendo las reglas
En plena celebración de sus cinco décadas de historia, Amnesia continúa mirando hacia su pasado para explicar también su presente.
Desde sus primeros años, la experimentación, la creatividad y la libertad individual han formado parte de la identidad que el club reivindica como propia. Valores que encuentran un reflejo evidente en la figura de Grace Jones.
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Amnesia celebra su 50 aniversario con una colección de vinilos y CDs que repasa la historia del club
Su actuación del 24 de julio terminó funcionando como un recordatorio de aquello que permitió a ambos convertirse en iconos: no adaptarse a las reglas existentes, sino crear espacios en los que otros pudieran romperlas.
Cincuenta años después del nacimiento de Amnesia y tras más de cuatro décadas de carrera de Grace Jones, aquella idea continúa teniendo sentido.
Y durante una noche en la Terraza, volvió a convertirse en música, moda, espectáculo y libertad.











