El Recinto Ferial de Eivissa volvió a llenarse de color y convivencia este fin de semana con la celebración de una nueva edición de la Trobada de Pobles, un evento que ha logrado consolidarse como una de las citas más destacadas del otoño en la isla. Cerca de 4.500 personas participaron en esta propuesta que combina actuaciones musicales, danzas tradicionales, degustaciones gastronómicas y exhibiciones de artesanía.
Recuperado el pasado año tras ocho sin celebrarse, el encuentro reafirma en esta segunda edición su papel como espacio de cohesión social e intercambio cultural entre residentes y comunidades internacionales asentadas en Eivissa.
Diez culturas, un mismo escenario
En total, diez entidades culturales tomaron parte en la programación: las asociaciones de Cantàbria, República Dominicana, Brasil, Tahití, Bolívia, Filipinas, València y Paraguai, junto al Coro de la Hermandad Rociera. Por parte de la tradición local, la Federació de Colles de Ball i Cultura Popular d’Eivissa ofreció diversas actuaciones de ball pagès y música popular.
La gastronomía tuvo un papel protagonista con platos típicos de cada país, mientras los trajes tradicionales y las artesanías reflejaron la riqueza de sus raíces culturales.
Durante las dos jornadas, los asistentes pudieron disfrutar de actuaciones folklóricas que fusionaron ritmos latinoamericanos, melodías europeas y danzas polinesias. Entre los momentos más destacados, el público aplaudió los bailes tradicionales ibicencos y las representaciones corales, en un ambiente marcado por la participación familiar y el intercambio entre culturas.
Ribas destaca la convivencia y el reconocimiento a la diversidad
La consellera de Participació Ciutadana del Consell d’Eivissa, Marilina Ribas, valoró muy positivamente la respuesta del público y la implicación de las entidades participantes. “La trobada és una festa de convivència i de reconeixement a totes les comunitats que fan d’Eivissa una illa diversa i oberta al món”, señaló.
Ribas subrayó que el Consell ya trabaja en la próxima edición con el objetivo de ampliar la participación y seguir potenciando la hermandad entre culturas.
Con un ambiente festivo y familiar, la Trobada de Pobles se reafirma como un encuentro multicultural de referencia que pone en valor la identidad de una isla construida sobre la convivencia y la diversidad. La buena acogida de esta edición anticipa su continuidad y proyección en futuras convocatorias.








