El sector del taxi en Ibiza afronta un escenario de presión creciente por el encarecimiento del combustible, sin ayudas activadas por las administraciones y con margen limitado de reacción, según ha señalado el presidente de la FITIE, Toni Roig, quien ha confirmado que los profesionales intentan “subsistir” mientras esperan medidas públicas y una revisión de tarifas que podría adelantarse a primavera.
Roig ha explicado a La Voz de Ibiza que hasta ahora ninguna administración ha activado ningún sistema de ayudas, en alusión al Gobierno central, el Ejecutivo autonómico y las instituciones insulares y municipales. Aun así, ha apuntado que el sector está dispuesto a acogerse a cualquier línea de apoyo que se habilite.
En este contexto, ha descartado que el incremento del combustible se traslade de inmediato a las tarifas: “Se trasladará a la futura revisión de costes”, ha indicado.
Revisión de tarifas en el horizonte
La revisión tarifaria, competencia del Consell, está prevista inicialmente para el verano, aunque el sector espera que se adelante. “Esperamos que sea cuanto antes, finales de abril o mayo”, ha señalado Roig, quien ha precisado que será en ese proceso donde se incorporen los nuevos costes energéticos.
El desfase entre la subida del combustible y la actualización de tarifas es uno de los principales problemas del sector, ya que los precios del taxi están regulados y no pueden ajustarse automáticamente.
Tarifas en revisión
Apenas horas antes de que comenzara la guerra en Irán, lo que derivó en el incremento del precio del petróleo y consecuentemente de los combustibles, la FITIE había planteado al Consell una revisión de tarifas. Ya entonces los profesionales defendían que las tarifas actuales no reflejan el incremento acumulado de gastos como combustible, mantenimiento o seguros del último tiempo, y que querían que se compensara antes de que comenzara la temporada. Un pedido que cobra más fuerza ahora.
Esta revisión depende de un informe económico que analiza la estructura de costes del servicio, un paso obligatorio antes de cualquier modificación tarifaria, lo que explica los plazos y el desfase entre el aumento de gastos y su traslado al usuario. Este contexto particular de la guerra en Irán y todo Oriente Medio sitúa al sector en una posición delicada: los costes suben de forma inmediata, pero la actualización de tarifas requiere tramitación administrativa, lo que obliga a los taxistas a asumir temporalmente el impacto.
Ya antes de que el precio del combustible se disparara, los taxistas pretendían incrementar la tarifa entre un 7 y un 8%. Actualmente, el precio por kilómetro en días laborables es de 1,21 euros, con una bajada de bandera de 4 euros.
Preocupación en el sector
Roig ha reconocido que existe inquietud entre los profesionales, aunque los precios aún no se han disparado a niveles inasumibles, pero ha advertido de que el contexto internacional añade incertidumbre al negocio.
El precio medio de la gasolina 95 en Ibiza ya se ubica entre los 1,75 y 1,85 euros por litro, mientras que el diésel ya supera los 1,9 euros, tras registrar un repunte en las últimas semanas.
“El margen es mínimo y la única opción es aguantar y seguir trabajando”, ha resumido, en referencia a un sector cuya rentabilidad depende directamente del coste del carburante.













