El aeropuerto de Ibiza ha cerrado la primera semana de huelga del personal de tierra sin incidencias en su operativa, también en una jornada clave como el Viernes Santo, en contraste con Palma, donde se ha registrado al menos una treintena de vuelos retrasados, según datos de Aena.
En concreto, el aeródromo ibicenco no ha presentado alteraciones ni en salidas ni en llegadas, mientras que en el aeropuerto de Son Sant Joan se han visto afectadas unas 16 operaciones de salida y unas 14 de llegada a lo largo de la jornada. Esto va en línea con lo registrado en las distintas jornadas de la huelga indefinida que comenzó el último lunes y que amanazaba con afectar la operación aeroportuaria en Ibiza en plena Semana Santa.
La huelga, convocada por CCOO, UGT y USO, afecta a los trabajadores de asistencia en tierra de Groundforce en 12 aeropuertos, entre ellos el de Ibiza, y se desarrolla en tres franjas horarias —de 5.00 a 7.00, de 11.00 a 17.00 y de 22.00 a 00.00— los lunes, miércoles y viernes con carácter indefinido.
Los paros impactan en infraestructuras como Barcelona, Madrid, Alicante, Valencia, Palma, Ibiza, Málaga, Las Palmas, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y Bilbao, donde la compañía presta servicios de ‘handling’, esenciales para la operativa aeroportuaria.
En el caso de Ibiza, los sindicatos ya advirtieron en Ibiza al inicio de la semana de que los servicios mínimos establecidos limitan el impacto real de la huelga.
Reclamos sindicales
La convocatoria responde, según los sindicatos, al “incumplimiento por parte de la dirección de la empresa de los compromisos salariales recogidos en el convenio colectivo”, al considerar que la empresa aplica una interpretación unilateral de los artículos que “está suponiendo una pérdida directa de poder adquisitivo”.
En esta línea, CCOO denuncia que Groundforce utiliza una interpretación restrictiva del artículo 96 del convenio “para dejar sin efecto lo establecido en el artículo 94”, que garantiza la actualización salarial conforme a la inflación acumulada desde 2022, además de haber aplicado recortes en subidas pactadas para determinados grupos profesionales, generando desigualdades dentro de la plantilla.













