El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañó este miércoles a los Reyes Felipe VI y Letizia en su visita a las zonas devastadas por los incendios de León y Zamora. Durante el recorrido por el Parque Natural del Lago de Sanabria, escenario de graves fuegos en las últimas semanas, se produjo un momento de tensión que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Las imágenes muestran cómo los monarcas saludaban uno a uno a los agentes forestales y brigadistas que llevan semanas combatiendo las llamas. Justo detrás, Mañueco se disponía a estrechar la mano de los efectivos, pero terminó evitando el saludo tras un reproche directo de uno de los bomberos.
La crítica de un brigadista a Mañueco: “¿Somos un puto despilfarro?”
El detonante del gesto fue la frase lanzada por un miembro de la Brigada Helitransportada, que le espetó: “¿Somos un puto despilfarro?”. El comentario hacía referencia a unas polémicas declaraciones atribuidas al presidente castellano y leonés, en las que calificaba como un gasto excesivo mantener a las brigadas activas todo el año.
Ante la interpelación, Mañueco optó por no responder. Se limitó a dar una palmada en el hombro a uno de los agentes y a pronunciar un breve “buen trabajo” antes de retirarse, dejando el saludo a cargo de Felipe VI y la reina Letizia, quienes sí continuaron el gesto protocolario con normalidad.
“Somos un p*** despilfarro”
3 palabras que lo resumen todo.
No hay que añadir nada más. #MañuecoDimisión pic.twitter.com/k1LGrDvKBR— Montse Mínguez (@montseminguez) August 27, 2025
Malestar entre los bomberos forestales
El incidente refleja el profundo malestar del operativo antiincendios de Castilla y León con la gestión del Gobierno autonómico. Los sindicatos y los propios brigadistas llevan semanas denunciando la falta de recursos materiales y humanos, así como la precariedad laboral que afronta el sector.
El recorte presupuestario en políticas forestales y las declaraciones del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, han alimentado aún más la tensión. En 2018, el propio consejero declaró que mantener el operativo contra incendios todo el año era “absurdo y un despilfarro”, palabras que la hemeroteca rescató en plena crisis de los incendios de este verano.
Críticas a Suárez-Quiñones y peticiones de dimisión
El descontento no solo apunta a Mañueco, sino también a su consejero de Medio Ambiente. En las últimas semanas, Suárez-Quiñones ha sido cuestionado por su ausencia en la gestión de la crisis, llegando a justificar su presencia en la Feria Gastronómica de Gijón mientras el fuego arrasaba Castilla y León con la frase: “Tenemos la mala costumbre de comer”.
Esta actitud ha multiplicado las demandas de dimisión. Veinte partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales han convocado una manifestación este viernes en las Cortes autonómicas, coincidiendo con un pleno extraordinario en el que Mañueco deberá dar explicaciones sobre la gestión de los incendios.
Las organizaciones reclaman el cese inmediato del consejero Suárez-Quiñones y del director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, a quienes responsabilizan de la situación.
Los Reyes, arropados entre muestras de cariño
En contraste con la tensión hacia el presidente autonómico, Felipe VI y la reina Letizia fueron recibidos con afecto en Sanabria. Los monarcas se interesaron por el trabajo de los brigadistas y agradecieron el esfuerzo realizado durante semanas de lucha contra las llamas.
Junto a Mañueco, también estuvieron presentes la ministra de Igualdad, Ana Redondo, y el alcalde de Galende, Miguel Ángel Martos. Los Reyes recorrieron algunas de las zonas más castigadas por los incendios, en particular en las provincias de Zamora y León, donde las llamas han dejado tras de sí un rastro devastador de hectáreas calcinadas.
Un conflicto que trasciende lo simbólico
El episodio vivido en Sanabria se ha convertido en un símbolo de la fractura entre los bomberos forestales y el Gobierno autonómico de Mañueco. Lo que comenzó como un gesto protocolario terminó evidenciando una brecha política y social que lleva años acumulándose.
El propio presidente de la Junta ha intentado en los últimos días defender su gestión y justificar la respuesta ante los incendios, pero los hechos (desde la escasez de medios hasta la falta de coordinación con los recursos enviados por el Gobierno central) siguen generando desconfianza entre los profesionales del operativo.

El incidente de Sanabria marca un antes y un después en la crisis política que enfrenta Alfonso Fernández Mañueco. La falta de saludo no fue solo un gesto simbólico: condensó el descontento de brigadistas y sindicatos ante la gestión de los incendios más graves que ha sufrido Castilla y León en los últimos años.