El sindicato UGT ha denunciado este miércoles la “situación crítica” que atraviesa el transporte sanitario en Formentera, donde el servicio de ambulancias, tanto urgente como programado, se encuentra colapsado por la falta de técnicos en emergencias sanitarias (TES) y una gestión ineficaz por parte de la empresa pública GSAIB, dependiente del Servicio de Salud de Baleares.
Según el sindicato, la no renovación de contratos y la ausencia total de nuevas contrataciones han dejado a la isla en una situación de “extrema vulnerabilidad”, obligando a los profesionales en activo a asumir guardias extra para cubrir turnos que se quedan completamente desiertos.
UGT: “Cada minuto es vital y no tenemos medios”
La situación descrita por el responsable del Transporte Sanitario de UGT en Baleares, Javier Marín, no deja lugar a dudas: “Lo que sucede en Formentera es gravísimo. Esta planificación se traduce en un peligroso aumento de los tiempos de respuesta ante accidentes, infartos, ictus y otras urgencias críticas. A la falta de medios y al mal estado de los vehículos, ahora se suma la decisión de no renovar contratos ni contratar nuevo personal”.
Desde UGT señalan que actualmente solo hay una ambulancia programada operativa, de lunes a viernes entre las 07.00 y las 19.00 horas, con un solo técnico. En el resto del horario —noches y fines de semana— se sustrae una de las dos ambulancias de transporte urgente para cubrir esos servicios, lo que deja la isla sin respuesta inmediata en emergencias médicas.
Fuga de personal por la “nula planificación”
El sindicato acusa a la gerencia de GSAIB de “alarmante inoperancia” y de haber provocado una fuga de técnicos hacia otras comunidades autónomas, donde se ofrecen contratos más estables. Según explican, la empresa ha dejado de renovar contratos en Formentera alegando problemas burocráticos, lo que ha generado una falta crónica de personal que ya ha sido denunciada durante meses sin que se tomen medidas.
Riesgo real en plena temporada alta
La denuncia de UGT llega en plena temporada turística, cuando la presión asistencial en Formentera se multiplica. El sindicato advierte de que “la seguridad sanitaria de residentes y visitantes está comprometida”, y exige medidas “urgentes y drásticas” para evitar consecuencias irreparables.
Formentera dispone únicamente de dos ambulancias urgentes para toda la isla. En los turnos sin refuerzo, una de ellas queda fuera de servicio al ser desviada al transporte programado, lo que significa que si ocurre una emergencia simultánea, no hay personal disponible.