El cambio de hora de octubre de 2026 en España ya tiene fecha oficial. Durante la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre, los relojes deberán atrasarse una hora para dar paso al horario de invierno, una modificación que se realiza cada otoño y que volverá a afectar tanto a la Península como a Baleares y Canarias.
En concreto, a las 03.00 horas de la madrugada en la España peninsular y Baleares volverán a ser las 02.00 horas, mientras que en Canarias el cambio se producirá a las 02.00, cuando los relojes retrocederán hasta la 01.00.
Este ajuste permitirá dormir una hora más durante esa noche. Sin embargo, también supondrá que amanezca antes y que oscurezca más temprano, una modificación que puede requerir varios días de adaptación para algunas personas, especialmente en lo relacionado con el descanso nocturno.
El cambio horario de octubre presenta, además, una particularidad importante: será el último incluido en el calendario quinquenal publicado por el Boletín Oficial del Estado (BOE) en 2022. Esta circunstancia ha generado dudas sobre la posible desaparición de los cambios estacionales, aunque el final de ese calendario no implica que el sistema vaya a eliminarse.
Cuándo se cambia la hora en España en octubre de 2026
El próximo cambio al horario de invierno se producirá en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026. Por tanto, el ajuste no tendrá lugar durante la noche del viernes 23 al sábado 24, sino una jornada después, en la transición del 24 al 25 de octubre.
La fecha figura en el calendario oficial publicado en el BOE, que establece los días correspondientes a los cambios estacionales de horario. El último domingo de octubre es el momento en el que España abandona el horario de verano para recuperar el de invierno.
Este ajuste forma parte del sistema de cambios horarios que se aplica dos veces al año: una modificación a finales de marzo y otra a finales de octubre. En primavera, los relojes se adelantan para dar paso al horario de verano, mientras que en otoño se atrasan para recuperar el horario de invierno.
A qué hora hay que atrasar el reloj en Baleares y la Península
En Baleares y la España peninsular, el cambio se realizará a las 03.00 horas del domingo 25 de octubre. En ese momento, los relojes deberán retroceder 60 minutos y volver a marcar las 02.00 horas. Esto significa que la franja comprendida entre las dos y las tres de la madrugada se repetirá durante esa noche. La consecuencia inmediata será que la madrugada tendrá una hora más.

El ajuste también afectará a Canarias, aunque allí se realizará una hora antes según su horario local. En el archipiélago canario, a las 02.00 horas volverá a ser la 01.00. De esta manera, el cambio se aplicará en todo el territorio español durante la misma madrugada, respetando la diferencia horaria existente entre Canarias y el resto del país.
Cómo afectará el horario de invierno a los días en Baleares
La llegada del horario de invierno modificará la relación entre las horas oficiales y los periodos de luz natural. A partir del domingo 25 de octubre, amanecerá antes según el reloj, pero también se hará de noche más temprano. Esta es una de las consecuencias más perceptibles del cambio horario de otoño. La modificación puede afectar a la organización de las actividades cotidianas, especialmente a aquellas que dependen de la luz natural durante la tarde.
También puede influir en los hábitos de sueño. Aunque el retraso de los relojes permite disfrutar de una hora adicional durante la noche del cambio, algunas personas necesitan varios días para adaptarse al nuevo horario. La alteración de las rutinas de descanso es precisamente uno de los aspectos que alimentan el debate sobre la conveniencia de mantener dos horarios diferentes a lo largo del año.
Por qué España cambia la hora dos veces al año
Los cambios estacionales de horario forman parte de una práctica que se mantiene en España desde la posguerra. El sistema contempla dos modificaciones anuales. La primera suele producirse a finales de marzo, cuando comienza el horario de verano. La segunda tiene lugar a finales de octubre, con la entrada en vigor del horario de invierno.
Uno de los argumentos tradicionales para justificar este sistema ha sido el aprovechamiento de las horas de luz solar y la búsqueda de un menor consumo energético. La adaptación de los horarios pretende favorecer una utilización más eficiente de la luz natural en diferentes momentos del año.
En el caso del horario de invierno, también se plantea la relación entre la distribución de las horas de luz y los horarios laborales. Sin embargo, la utilidad del sistema sigue siendo objeto de debate, tanto por sus posibles beneficios energéticos como por sus efectos sobre las rutinas y el descanso.
Cuánto ahorro energético se atribuye al cambio de hora
Uno de los principales argumentos utilizados para defender el cambio horario ha sido el ahorro de energía. Según la estimación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recogida en la información facilitada, el ahorro se situaría aproximadamente en un 5%. En términos económicos, esa estimación equivaldría a unos 300 millones de euros.
El planteamiento se basa en aprovechar mejor la luz y el calor solar para reducir determinadas necesidades energéticas. No obstante, estas cifras se presentan como una estimación del ahorro asociado al sistema, y no como un cálculo específico de los efectos que tendrá el cambio de octubre de 2026.
La discusión sobre el ahorro energético constituye uno de los elementos centrales del debate sobre la continuidad de los cambios de hora. A este argumento se suman las consideraciones relacionadas con la salud, el descanso y la adaptación de los horarios a la vida cotidiana.
¿Será el 25 de octubre de 2026 el último cambio de hora en España?
Una de las principales dudas sobre el cambio horario de este año es si será el último que se realice en España. El 25 de octubre de 2026 es la última fecha incluida en el calendario quinquenal aprobado en 2022, pero esto no significa que se haya decidido eliminar los cambios de hora. La norma que recoge ese calendario es la Orden PCM/186/2022, de 11 de marzo, que establece las fechas correspondientes al periodo de aplicación de la hora de verano hasta 2026.
El sistema normativo contempla la publicación periódica de estos calendarios para que tanto los ciudadanos como las organizaciones públicas y privadas puedan conocer anticipadamente las fechas de los ajustes. En concreto, el artículo 5 de la regulación citada establece que cada cinco años debe publicarse un calendario con las fechas concretas de los cambios horarios, mediante una orden del ministro de la Presidencia.

Por tanto, el hecho de que la planificación actualmente citada termine en octubre de 2026 no implica que el horario de invierno vaya a quedar establecido permanentemente. La continuidad o eliminación del sistema depende de una decisión que todavía no se ha cerrado a escala europea.
La Unión Europea sigue sin acordar el fin del cambio horario
La posible eliminación de los cambios estacionales de horario lleva tiempo formando parte del debate europeo. Sin embargo, la Unión Europea continúa sin alcanzar un acuerdo definitivo sobre la supresión de esta práctica. Esta falta de acuerdo es determinante para interpretar el calendario publicado por el BOE.
Aunque octubre de 2026 sea la última fecha recogida en la planificación quinquenal aprobada en 2022, no existe en la información facilitada una decisión definitiva que establezca la desaparición del cambio horario a partir de ese momento. Por ello, no puede afirmarse que el próximo ajuste vaya a ser necesariamente el último.
Tampoco está confirmado que España vaya a mantener de manera permanente el horario de invierno después del 25 de octubre. El debate continúa abierto y afecta tanto a la posible eliminación de los cambios como a la elección del horario que se mantendría durante todo el año.
Qué horario prefieren los españoles: verano o invierno
La posibilidad de eliminar los cambios horarios también ha sido objeto de consultas sobre las preferencias de la población. Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), 2.518 personas fueron preguntadas por sus preferencias respecto al horario de verano, el de invierno y la posibilidad de establecer un único horario.
Los resultados muestran que el 70,9% se decantaría por el horario de verano. Por otra parte, el 65,6% optaría por establecer un único horario. Estas cifras reflejan que una parte importante de las personas encuestadas preferiría evitar las modificaciones estacionales y que el horario de verano cuenta con un elevado respaldo entre quienes participaron en el estudio.
Sin embargo, no existe unanimidad sobre qué horario debería mantenerse. La elección entre el horario de verano y el de invierno depende de diferentes consideraciones relacionadas con los hábitos cotidianos, la distribución de la luz natural y las preferencias personales.
ARHOE defiende que España adopte el horario de Canarias y Reino Unido
Entre las organizaciones que han expresado una posición sobre esta cuestión se encuentra la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE). La entidad, encabezada por José Luis Casero, se muestra contraria al mantenimiento permanente del horario de verano.
Su planteamiento es que España debería compartir el mismo horario que Canarias y Reino Unido, lo que supondría adoptar una referencia horaria diferente de la que actualmente mantiene la Península durante el invierno. ARHOE fundamenta su posición en publicaciones científicas que, según la organización, evidencian efectos negativos para la salud asociados tanto a los cambios horarios como al horario de verano.
Esta postura contrasta con los resultados de la encuesta del CIS, en la que una mayoría de los participantes expresó su preferencia por el horario de verano. Las diferentes posiciones ponen de manifiesto que la eliminación de los cambios horarios y la elección de un horario permanente son dos cuestiones relacionadas, pero distintas. Una eventual supresión del sistema obligaría a determinar qué horario se mantendría a lo largo de todo el año.









