Una protesta convocada en solidaridad con las movilizaciones contra el régimen iraní terminó este domingo en escenas de caos y tensión en el barrio de Westwood, en Los Ángeles, después de que un camión de alquiler U-Haul avanzara hacia una multitud de manifestantes concentrados frente a un edificio federal. Lo que había comenzado como una concentración pacífica derivó en enfrentamientos entre los asistentes, el conductor del vehículo y la policía, obligando a las autoridades a intervenir y ordenar la dispersión.
Los hechos se produjeron alrededor de las 15.30 horas en Veteran Avenue, donde cientos de personas se habían reunido para mostrar su apoyo a las protestas que sacuden Irán desde finales de diciembre. Diversos vídeos captaron el momento en que el camión se introdujo en la concentración, provocando gritos, carreras y escenas de pánico mientras los manifestantes trataban de apartarse del vehículo.
El momento en que el camión irrumpe en la protesta
Las imágenes muestran cómo el U-Haul avanzó hacia el grupo de personas, generando una reacción inmediata de miedo y confusión. Tras detenerse el vehículo, agentes de policía extrajeron al conductor mientras varios manifestantes lo rodeaban e intentaban golpearlo con distintos objetos, como mástiles de banderas, basura y sus propias manos. En uno de los vídeos se aprecia a un manifestante subiéndose al camión y golpeando el parabrisas hasta romperlo.
This footage of Iranian demonstrators taking down the U-Haul driver who tried to mow down a rally in Los Angeles is the most insane one yet.
Hundreds of people immediately chased this guy down, destroyed his truck, and neutralized him before the LAPD even got involved. pic.twitter.com/6qeO9hn4zw
— The Persian Jewess (@persianjewess) January 12, 2026
Una vez fuera del vehículo, el conductor fue perseguido por parte de la multitud mientras la policía lo escoltaba y finalmente lo detenía. En medio del caos, algunos manifestantes arrancaron mensajes políticos colocados en el camión, lo que incrementó la tensión en el lugar.
Un acto de solidaridad con las protestas en Irán
La concentración había sido organizada en apoyo a las protestas que se desarrollan en Irán, donde miles de personas reclaman un cambio de régimen en un contexto de grave crisis económica. Estas movilizaciones han sido respondidas con una dura represión por parte de las autoridades iraníes. Activistas de derechos humanos en el país aseguran que al menos 538 personas han muerto y más de 10.000 han sido detenidas tras 15 días de protestas.
El clima emocional del acto quedó reflejado en los testimonios de varios asistentes. Sean Zarrabi, que grabó en vídeo el momento en que la policía se llevaba al conductor esposado, afirmó: «La gente está alzando su voz, y esta persona atraviesa la multitud e intenta matar a la gente».
El impacto emocional en la comunidad iraní en el exilio
La protesta también puso de manifiesto la angustia de la diáspora iraní ante la situación en su país de origen. La interrupción del acceso a Internet en Irán, una de las estrategias del Gobierno para sofocar las movilizaciones, dificulta la comunicación con familiares y amigos.
Shilla Aran, visiblemente emocionada, relató las dificultades para contactar con su abuela en Irán y describió el contexto que viven muchos ciudadanos. «Es muy triste porque jóvenes mueren todos los días allí. Especialmente ahora, no tienen libertad. Somos muy afortunados de vivir aquí. Nuestra gente allí… vive con quizá 50 dólares al mes. Eso es el salario de una persona. Es muy angustiante que las mujeres no tengan libertad. Tienen que llevar hiyab. No tienen derechos. Es muy triste», explicó.
La reacción de las autoridades locales
Tras los incidentes, la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, hizo un llamamiento a la calma y al respeto del derecho a la protesta pacífica, incluso en contextos de gran tensión política. «Aunque estamos en un entorno altamente cargado, siempre es importante que los angelinos recuerden que nuestras protestas deben ser pacíficas, independientemente de lo cargado que esté el tema», señaló.
La policía informó de que un manifestante sufrió heridas leves y fue atendido en el lugar. En cuanto al conductor del camión, las autoridades confirmaron que fue trasladado a un hospital para recibir tratamiento por diversas lesiones y que probablemente se enfrentará a cargos por intento de agresión con un arma mortal.
Disgusting. A U-haul plows through protesters in Los Angeles. More sick people. pic.twitter.com/vsajdjNWKE
— Ed Krassenstein (@EdKrassen) January 12, 2026
Ante el aumento de la tensión, la Policía de Los Ángeles emitió finalmente una orden de dispersión, tras lo cual la multitud comenzó a disolverse con rapidez. Una vez calmada la situación, el camión U-Haul quedó estacionado en la zona, rodeado de cristales rotos, escombros y cinta policial, mientras se aseguraba la escena.
Investigación en curso y contexto internacional
La investigación sobre lo ocurrido continúa abierta, mientras las autoridades tratan de esclarecer las circunstancias exactas que llevaron al conductor a introducir el vehículo en la protesta.
Los incidentes en Westwood se produjeron en un momento de creciente tensión internacional por la respuesta del Gobierno iraní a las protestas internas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró a los periodistas a bordo del Air Force One que la represión en Irán podría haber cruzado una línea roja y que el Ejército estadounidense dispone de «opciones fuertes». Un funcionario estadounidense indicó que el presidente recibiría el martes un informe sobre posibles respuestas de Estados Unidos.
Trump advirtió además: «Lo estamos observando muy de cerca. Si empiezan a matar gente como lo han hecho en el pasado, creo que recibirán un golpe muy duro por parte de Estados Unidos».
Crisis económica y protestas generalizadas en Irán
Las protestas en Irán tienen su origen en la grave situación económica del país, marcada por una inflación cercana al 40% anual y una fuerte depreciación de la moneda. El rial iraní se ha desplomado hasta cotizar a más de 1,4 millones por dólar, lo que ha encarecido productos básicos como la carne y el arroz.
En diciembre, el Gobierno introdujo un nuevo tramo de precios para la gasolina subvencionada, aumentando el coste de uno de los combustibles más baratos del mundo y añadiendo más presión sobre la población. Además, el Banco Central iraní puso fin recientemente a un tipo de cambio preferencial para la mayoría de los productos, salvo medicamentos y trigo, lo que se espera que dispare aún más los precios de los alimentos.
Las manifestaciones comenzaron a finales de diciembre con comerciantes en Teherán y se extendieron rápidamente por todo el país. Aunque inicialmente se centraron en cuestiones económicas, pronto derivaron en consignas abiertamente contrarias al Gobierno. El malestar social se arrastra desde hace años, especialmente tras la muerte en 2022 de Mahsa Amini, una joven de 22 años fallecida bajo custodia policial, que desencadenó protestas masivas.
Según la agencia Human Rights Activists News Agency, con sede en Estados Unidos, más de 570 protestas han tenido lugar en las 31 provincias de Irán. En algunas de ellas se han escuchado consignas de apoyo al príncipe heredero exiliado Reza Pahlavi, que ha hecho un llamamiento a continuar las movilizaciones.








