El tráfico aéreo mundial continúa este domingo gravemente afectado por el cierre de gran parte del espacio aéreo de Oriente Medio, después de que los ataques estadounidenses e israelíes acabaran con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, el sábado.
Los principales aeropuertos de tránsito de la región, entre ellos el Aeropuerto Internacional de Dubái, el Aeropuerto Internacional de Abu Dabi y el Aeropuerto Internacional Hamad, permanecen cerrados o operan bajo severas restricciones, mientras continúan los intercambios de ataques en la zona.
Israel ha confirmado este domingo una nueva oleada de bombardeos contra Irán. Al mismo tiempo, se han escuchado fuertes explosiones por segundo día consecutivo cerca de Dubái y sobre Doha, después de que Teherán lanzara ataques aéreos en represalia contra varios Estados vecinos del golfo Pérsico.
El aeropuerto de Dubái, considerado el más transitado del mundo por volumen de pasajeros internacionales, ha sufrido daños durante los ataques iraníes. También se han reportado impactos en las instalaciones aeroportuarias de Abu Dabi y Kuwait, agravando el caos logístico en la región.
Miles de vuelos afectados
Miles de vuelos se han visto alterados en todo Oriente Medio, según datos de la plataforma de seguimiento aéreo FlightAware. Cancelaciones masivas, desvíos y retrasos están afectando tanto a conexiones regionales como a rutas intercontinentales entre Europa, Asia y África.
Los mapas en tiempo real de Flightradar24 mostraban a primera hora del domingo amplias zonas del espacio aéreo prácticamente vacías sobre Irán, Irak, Kuwait, Israel, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, en contraste con el habitual tráfico intenso de una de las rutas más transitadas del planeta.
Además, el servicio de seguimiento indicó que un nuevo Aviso a los Aviadores (NOTAM) ha ampliado el cierre del espacio aéreo iraní al menos hasta las 08:30 GMT del 3 de marzo, lo que anticipa que la normalización del tráfico no será inmediata.

Una crisis de gran alcance
La paralización de estos grandes ‘hubs’ internacionales amenaza con generar un efecto dominó en las redes aéreas globales, dado que Dubái, Abu Dabi y Doha funcionan como puntos clave de conexión entre continentes.
Las aerolíneas continúan evaluando rutas alternativas y medidas de seguridad en un contexto de elevada incertidumbre, mientras la comunidad internacional sigue de cerca una escalada que ya se traduce en una de las mayores perturbaciones para la aviación civil en los últimos años.












