El actor madrileño Adrián Gordillo, conocido por su papel de El Mecos en la popular serie Aída, ha vuelto a ocupar titulares esta semana al ser implicado en el saqueo de varios vehículos estacionados frente a un taller mecánico en Humanes (Madrid). Las imágenes captadas por cámaras de seguridad, difundidas en exclusiva por el programa El Tiempo Justo de Telecinco, muestran al intérprete y a su hermano forzando cerraduras, rompiendo lunas y registrando el interior de los coches durante la madrugada del pasado 8 de enero.
Según esas mismas imágenes, Gordillo y su hermano accedieron al recinto del taller sobre las 6:20-6:30 horas, causando desperfectos en al menos seis vehículos y retirando objetos de su interior. Los daños y lo presuntamente sustraído están valorados en alrededor de 4.400 euros, según han publicado varios medios nacionales. El caso ha generado sorpresa entre la opinión pública, en parte por la reciente reapertura mediática de Gordillo, que previamente había detallado sus problemas económicos y personales.
Un saqueo captado por las cámaras
Las grabaciones del saqueo, emitidas por El Tiempo Justo, muestran a los dos hermanos en actitud clara de forzar cerraduras y manipular los interiores de los coches frente al taller. Este material gráfico ha sido clave para poner en marcha la investigación, que por el momento continúa en fase de análisis por parte de la Guardia Civil.
«¡Nos tomamos la justicia por nuestra mano!». 🚔 ‘El Mecos’ de ‘Aída’ (Adrián Gordillo) asume sin rodeos su autoría en un saqueo de coches. Una confesión brutal que cuestiona los límites de la ley. ¿Justicia ciudadana o delincuencia? ⚖️
Vía: El Tiempo Justo.#vibrasencorte #Aida pic.twitter.com/5gHaU8Y87j— Vibras en Corte (@VibrasenCorte) January 12, 2026
Gordillo no ha negado estar presente en el lugar de los hechos, pero sí ha intentado matizar su implicación. En declaraciones al periodista Álex Álvarez, el actor ha afirmado: “¿Qué dices? Robando coches no… yo saqueé uno”, intentando rebajar la acusación principal y subrayando que su participación fue menor de lo que aparentan las imágenes.
Una versión basada en una disputa
El actor ha ofrecido una explicación de los hechos que él considera una reacción justificada ante una situación personal complicada. Según su versión, el conflicto se originó por una deuda de 4.000 euros que su hermano mantenía con el dueño del taller, un importe que él atribuye a un trabajo o servicio pendiente relacionado con un vehículo de la familia.
Desde esa perspectiva, Gordillo sostiene que su presencia en el lugar no fue un acto premeditado de robo, sino una respuesta a un problema familiar. En sus propias palabras, “nos tomamos la justicia por nuestra mano”. Con ello, el actor intenta justificar su actuación como una forma de reclamar lo que considera un impago, aunque no hay constancia oficial de que exista una reclamación formal ante las autoridades por parte de su familiar.
Negación de sustracción de objetos de valor
En su relato, Gordillo niega categóricamente que se llevaran objetos de valor del interior de los vehículos. Ha afirmado que lo que hicieron fue “mirar dentro de los coches”, insistiendo en que no sustrajeron nada porque, según él, “no había nada, absolutamente nada” de valor.
Esta versión contrasta con la valoración de los daños, estimados en miles de euros, y con la evidencia visual de los destrozos. La Guardia Civil continúa investigando para determinar las circunstancias concretas y si procede la imputación de cargos formales contra él o su acompañante.
Un actor en dificultades
La implicación de Gordillo en este incidente ha sorprendido a muchos, especialmente tras su reciente aparición en televisión en la que relataba una situación de precariedad extrema. En diciembre, el actor aseguró en El Tiempo Justo que estaba arruinado y pasando por momentos personales muy difíciles, incluyendo la carencia de ingresos fijos y recursos suficientes para cubrir necesidades básicas.
En aquel programa, presentado por Joaquín Prat, Gordillo relató que su vida había dado un giro drástico tras años de éxito televisivo, y que incluso antes de la finalización de la serie Aída ya atravesaba problemas económicos. “No estoy abajo, estoy en el infierno, pasándolo fatal. No tengo ni para comer. No quiero dinero, quiero trabajo para poder tener ese dinero”, dijo entonces. También explicó que contaba con solo tres euros para pasar el mes y que vivía en una habitación compartida con su hermano.
Carrera y contexto personal
La carrera de Adrián Gordillo comenzó en 2003 con el cortometraje Sueños de Daniel Guzmán, ganador del premio Goya en su categoría. Sin embargo, fue su papel de El Mecos en Aída lo que le dio reconocimiento nacional, un personaje que interpretó desde temprana edad y que se convirtió en uno de los más recordados de la ficción.
A pesar del éxito, Gordillo ha asegurado que su situación económica se deterioró con el tiempo, en parte tras una serie de pérdidas personales: el fallecimiento de su madre en 2020, el de su padre tres años después y, de manera más reciente, el de su abuela. Estos hechos, según él, contribuyeron a su actual estado emocional y financiero.
Investigación en curso
Hasta el momento, no ha trascendido públicamente si ya existe una detención formal o si se han imputado cargos específicos por parte de la Guardia Civil. Fuentes policiales citadas por algunos medios indican que el caso sigue en fase de análisis, y que se están examinando las imágenes de seguridad y las declaraciones para determinar la responsabilidad penal correspondiente.
El periodista Alfonso Egea, también de El Tiempo Justo, ha apuntado que en la denuncia presentada ante la Guardia Civil no figura oficialmente que exista una deuda pendiente entre el dueño del taller y los hermanos Gordillo, lo que complicaría la versión aportada por el actor.











