La evolución de los incendios forestales en el suroeste de la Comunidad de Madrid volvió a complicarse con un nuevo foco declarado en San Martín de Valdeiglesias, donde un incendio originado tras arder un vehículo terminó propagándose al monte cercano y provocó una situación de máxima tensión entre los vecinos.
Las llamas obligaron a activar alertas de Protección Civil, ordenar confinamientos y evacuaciones en distintos núcleos residenciales, además de cortar varias carreteras de la zona. Mientras los equipos de emergencias trabajaban para contener el avance del fuego, numerosos vecinos describían escenas de miedo e incertidumbre ante la rápida propagación del incendio.
Un coche incendiado originó el nuevo foco
Cuando todavía continuaban las consecuencias del incendio reactivado en Villa del Prado, un nuevo fuego puso en alerta a San Martín de Valdeiglesias. El origen del incendio se produjo después de que ardiera un coche en el kilómetro 57 de la carretera M-501, a la altura del municipio.
⏰15:35h. 🔥 Se ha quemado un coche en San Martín de Valdeiglesias y ha pasado al monte por lo que se ha declarado un nuevo incendio forestal en la zona. Cortada la M-501. pic.twitter.com/FeS8GC38Qz
— MeteoÁvila (@Meteoavila2) July 23, 2026
El viento favoreció que las llamas alcanzaran el monte cercano, lo que aceleró la propagación del fuego y generó una situación de alarma entre la población. La evolución del incendio obligó a desplegar un importante dispositivo de emergencias para intentar frenar su avance.
Amplio despliegue para contener las llamas
Hasta la zona afectada se desplazaron dieciséis medios aéreos y terrestres de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, junto con brigadas forestales y agentes forestales. Mientras continuaban las labores de extinción, Protección Civil envió un mensaje de alerta a los vecinos de las urbanizaciones de San Román y Jaracruz, debido a la proximidad del incendio.
El texto solicitaba permanecer en el interior de las viviendas hasta nuevo aviso. «Mantenga puertas y ventanas cerradas y evite salir al exterior. Siga toda la información actualizada en medios de comunicación y redes sociales oficiales», indicaba el mensaje difundido a la población.
Además del despliegue de bomberos y brigadas forestales, la Unidad Militar de Emergencias (UME) intervino directamente en las zonas afectadas. Los efectivos recorrieron las viviendas casa por casa con el objetivo de proteger tanto a los vecinos como a los inmuebles situados en las áreas de mayor riesgo. Al mismo tiempo, los servicios de emergencia enviaron otro mensaje ES-Alert a la población de Pelayos de la Presa, recomendando desplazarse hacia el centro urbano ante la cercanía del incendio forestal.
El miedo se extendió entre los vecinos
La rapidez con la que avanzaban las llamas provocó momentos de gran tensión entre los residentes. Uno de los afectados describió la situación con estas palabras: «Estoy muerto de miedo, esto es un infierno de calor y humo». Mientras tanto, varios vecinos intentaban coordinarse para poner a salvo a los animales que permanecían en las viviendas situadas en las zonas amenazadas por el fuego.
Otra residente, que se encontraba de vacaciones cuando conoció la evolución del incendio, expresó su angustia. «¡Se está quemando mi urbanización!», lamentó mientras se desplazaba hasta Pelayos de la Presa, preocupada por el avance de las llamas tras su paso por San Martín de Valdeiglesias.
Evacuaciones y recursos para atender a los afectados
La situación obligó a evacuar las zonas de El Mirador y San Román. Para atender a las personas desplazadas, el polideportivo de Navas del Rey fue habilitado como espacio de acogida. Asimismo, también se preparó un colegio del municipio para recibir a quienes necesitaran alojamiento.
Durante la tarde, las autoridades ampliaron las recomendaciones preventivas. Los vecinos de las urbanizaciones de Cuesta Vieja, Puente San Juan, El Morro y El Club fueron avisados para que permanecieran preparados ante un posible cambio en la dirección del viento. El alcalde de Navas del Rey, Jaime Peral, que se encontraba sobre el terreno, hizo público su número de teléfono para atender las necesidades de los vecinos afectados.
Los servicios de emergencia también reforzaron la asistencia sanitaria. Se instaló un puesto sanitario junto al Puesto de Mando Avanzado de Pelayos de la Presa. Además, se realizaron traslados mediante ambulancias de transporte programado para facilitar la evacuación de personas con movilidad reducida. Estas actuaciones se desarrollaron de forma paralela al operativo desplegado para intentar contener el incendio.
Numerosas carreteras permanecieron cortadas
La evolución del incendio obligó a ampliar las restricciones de movilidad en el suroeste de la Comunidad de Madrid.
La Policía Local informó del corte de la M-501 entre los puntos kilométricos 50,8 y 59, a su paso por Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias.
También permanecía cerrada la M-541, entre los kilómetros 0 y 6,5, igualmente en ambos municipios.
A estas restricciones se sumaban los cortes de la M-507, entre Villa del Prado y Almorox; la N-403, entre los kilómetros 61,5 y 68 en sentido Toledo; y la M-540, entre Villa del Prado y Santa Cruz del Retamar.
Las autoridades piden evitar desplazamientos
Ante la evolución del incendio, las autoridades recomendaron evitar cualquier desplazamiento por la zona afectada. También insistieron en no acercarse a las carreteras cortadas y seguir en todo momento las indicaciones de la Policía, la Guardia Civil, los servicios de emergencia y el personal de conservación de carreteras.
Además, solicitaron consultar únicamente la información difundida por fuentes oficiales antes de emprender cualquier viaje y mantener despejadas las vías de acceso para facilitar el paso de los vehículos de emergencias. La Policía Local recordó que las restricciones podrían modificarse en función de la evolución de los incendios.
Para quienes necesitaran acceder a San Martín de Valdeiglesias, la única ruta habilitada era hacerlo por Robledo de Chavela en dirección a Cebreros. Al cierre de la información, también se aconsejaba permanecer confinados o abandonar Las Navas como medida de precaución, mientras continuaban las labores para controlar un incendio que mantenía en alerta a buena parte del suroeste madrileño.











