La cuenta atrás ha comenzado para la AP-68, una de las autopistas más transitadas y costosas del país. La concesión de la Autopista Vascoaragonesa llega a su fin el próximo 11 de noviembre, abriendo un escenario lleno de incógnitas sobre el futuro de sus peajes y su modelo de gestión.
Con un coste actual de 39,90 euros para recorrer todo el trayecto entre Bilbao y Zaragoza, la finalización del contrato con la empresa concesionaria plantea una pregunta clave para miles de conductores: ¿qué pasará con los peajes de la AP-68?
El fin de la concesión de la AP-68: un cambio de modelo en marcha
La AP-68 dejará de estar gestionada por Abertis, la empresa que se encarga actualmente de su mantenimiento. Su contrato con el Gobierno central concluye el 11 de noviembre, lo que obligará a redefinir el sistema de explotación de esta vía.
Este cambio se enmarca en el proceso iniciado en 2021 por el Ejecutivo para liberalizar autopistas y eliminar la obligatoriedad de pagar por su uso. Sin embargo, la situación concreta de la autopista AP-68 no está completamente definida.
A partir de esa fecha, cambiará el modelo de gestión, pero lo que todavía no está claro es cuánto tendrán que pagar —o si tendrán que pagar— los usuarios que circulen por esta infraestructura.
¿Seguirán los peajes en la AP-68? Lo que se sabe hasta ahora
Pese a las expectativas generadas por la liberalización de autopistas en España, hay un punto que ya está claro: la AP-68 no será completamente gratuita.
Algunos tramos podrían dejar de tener peaje, pero no todos. Especialmente, los que discurren por territorio vasco mantendrán el pago.
Euskadi confirma peajes en su tramo de la AP-68
En el caso del País Vasco, el futuro está más definido que en otras comunidades. En 2019, el Gobierno central acordó con el PNV la transferencia de la gestión de los tramos vizcaíno y alavés de la AP-68 a las diputaciones forales. Este traspaso se hizo efectivo en 2020, aunque su aplicación práctica depende de la finalización de la concesión actual.
En Bizkaia, la gestión recaerá en Interbiak, la sociedad foral encargada de mantener y supervisar las carreteras del territorio. La Diputación vizcaína ya ha confirmado que en este tramo habrá que seguir pagando peaje en la AP-68.
De los 292 kilómetros totales de la autopista, 24 corresponden a Bizkaia, concretamente entre Arrigorriaga y Orozko.
Incertidumbre en La Rioja, Navarra y Aragón
Más allá del País Vasco, el escenario es mucho menos claro. En los tramos que atraviesan La Rioja, Navarra y Aragón, no existe todavía una decisión definitiva sobre el futuro de los peajes en la AP-68.
Navarra está estudiando la posibilidad de implantar un sistema de pago, aunque no ha concretado cómo sería ni cuándo entraría en vigor.
Por su parte, las intenciones de los gobiernos de La Rioja y Aragón siguen sin conocerse, lo que añade incertidumbre al futuro de la autopista en estos territorios.
Una autopista clave y una de las más caras
La AP-68 Bilbao-Zaragoza es una infraestructura estratégica que conecta el norte con el interior y facilita el acceso al Mediterráneo. Su importancia en la movilidad de ciudadanos y mercancías la convierte en una de las vías más transitadas del norte de España.
Sin embargo, también es una de las más costosas. El precio de 39,90 euros por recorrer todo el tramo completo la sitúa entre las autopistas más caras de España. Este factor ha alimentado durante años el debate sobre la necesidad de revisar su modelo de financiación.
El impacto del cambio en los conductores
El fin de la concesión abre una nueva etapa que afectará directamente a miles de conductores que utilizan la AP-68 a diario.
La posibilidad de que algunos tramos se liberen de peaje podría suponer un alivio económico, aunque la continuidad del pago en zonas como Euskadi mantiene parte de la carga para los usuarios.
Al mismo tiempo, la falta de definiciones en otras comunidades genera incertidumbre sobre el coste final que tendrán que asumir quienes recorran la autopista AP-68 en su totalidad.












