La Seguridad Social aplicará en 2026 una vigilancia más estricta sobre los pensionistas que perciben el complemento a mínimos, un suplemento diseñado para asegurar que ninguna pensión contributiva quede por debajo de las cuantías mínimas fijadas cada ejercicio. Aunque este mecanismo lleva décadas vigente, vuelve ahora al centro del debate tras las recientes aclaraciones del Gobierno y el temor creciente entre jubilados que creen que podrían ver reducida su paga mensual.
Lejos de tratarse de un recorte generalizado, la clave está en una cuestión concreta: comprobar si los beneficiarios siguen cumpliendo los requisitos de ingresos. Y es ahí donde se intensificarán los controles.
Mayor vigilancia: qué revisará la Seguridad Social
A partir de 2026, la revisión será más minuciosa porque el complemento a mínimos no es consolidable. Esto significa que no forma parte estructural de la pensión y puede modificarse o extinguirse si el pensionista supera los límites de ingresos establecidos.
El organismo recuerda que: “El complemento a mínimos puede modificarse o extinguirse si aumentan los ingresos del pensionista por encima de los límites anuales establecidos.”
Para 2025 (con cifras que se actualizarán en 2026), los límites de ingresos son aproximadamente:
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9.193 euros anuales para pensionistas individuales.
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10.723 euros anuales para quienes tengan cónyuge a cargo.
Si el jubilado supera estas cantidades por rendimientos del trabajo, capital, actividades económicas o ganancias patrimoniales, la Seguridad Social podrá retirar total o parcialmente el complemento, dejando la pensión en su importe contributivo real.
Ingresos extra: cómo afectan a la pensión mínima
La advertencia cobra especial importancia para quienes complementan su pensión con:
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trabajos esporádicos,
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pequeños alquileres,
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rescates puntuales de planes de pensiones,
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ganancias patrimoniales ocasionales.
La normativa obliga a declarar todos estos ingresos, y la Seguridad Social puede solicitar documentación que los acredite.
En caso de que el pensionista haya cobrado el complemento sin cumplir los requisitos, se podría exigir la devolución de los importes indebidamente percibidos.
Revisión automática de rentas: qué cambia en 2026
El refuerzo del control vendrá de la mano de la digitalización. A partir de 2026 no se esperan cambios legales profundos, pero sí una mejora técnica relevante: la revisión automática de rentas entre la Agencia Tributaria y la Seguridad Social será más rápida y eficiente.
Esto permitirá:
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detectar con mayor agilidad a quienes superen los límites de ingresos,
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reducir errores,
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evitar cobros indebidos,
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actuar antes en caso de que el complemento ya no corresponda.
El Gobierno enmarca este refuerzo en un contexto de inflación persistente y tensión presupuestaria, buscando garantizar la protección de los pensionistas más vulnerables sin dejar a un lado la sostenibilidad del sistema.
Un sistema más riguroso, no una rebaja de las pensiones mínimas
La clave de 2026 no será una bajada de las pensiones mínimas, que seguirán revalorizándose según la ley, sino una aplicación más estricta de un mecanismo que ya existía. El complemento a mínimos nunca ha sido automático: siempre ha estado supeditado a los ingresos totales del pensionista.
La consecuencia práctica es clara: muchos jubilados tendrán que planificar con más cuidado cualquier ingreso adicional que pueda situarles por encima del umbral oficial.
Recomendación principal para los pensionistas
La propia Seguridad Social insiste en un mensaje: revisar los ingresos declarados y anticiparse antes de realizar cualquier operación económica que pueda afectar al complemento.
En un contexto económico marcado por la incertidumbre, el control será mayor, pero el objetivo se mantiene: preservar la función del complemento como red de seguridad para quienes reciben las pensiones más bajas.













