La familia de Karol G atraviesa uno de sus momentos más complejos tras la exposición pública de un conflicto personal protagonizado por Verónica Giraldo, hermana de la cantante. En los últimos días, varios vídeos publicados por ella misma en redes sociales han generado una ola de reacciones en Colombia, después de que denunciara una situación delicada vinculada a su proceso de separación y a la custodia de su hija.
El perfil de Instagram desde el que realizó esas declaraciones fue eliminado posteriormente, en medio de la controversia y del impacto que sus palabras provocaron tanto en el entorno familiar como en la opinión pública.
El miedo a perder a su hija
Según relató la propia Verónica Giraldo en uno de los vídeos difundidos, el momento que atraviesa está marcado por el temor a perder el contacto con su hija de tres años, Sophia, en pleno proceso de separación de su marido, Jaime Llano.
Entre lágrimas, explicó lo que está viviendo: “Yo lo que estoy viviendo no se lo deseo a ninguna mujer, porque es muy triste que le entregues el amor a una persona y esa persona haga de todo para que te vean como la mala”, dijo, al referirse a la situación con su expareja.
En ese mismo mensaje aseguró que él había presentado ante la policía “su historial clínico” y que la niña, por el momento, se encontraba viviendo en la casa de sus padres, Guillermo Giraldo y Marta Navarro.
Las acusaciones contra su familia
La tensión aumentó cuando Verónica se trasladó hasta la vivienda familiar con la intención de que le devolvieran a su hija. Mientras caminaba por los alrededores de la finca e intentaba entrar en la casa, realizó graves acusaciones públicas contra sus padres.
“Mi papá le dio un golpe a mi madre con un arma y al día siguiente se levantaban como si nada y eso es lo que una aprende de los papás”, afirmó en uno de los vídeos, señalando que durante mucho tiempo normalizó comportamientos de ese tipo.
En la misma grabación, añadió: “Ahora ellos no me quieren dar a la niña porque dicen que estoy loca. Porque un día me levanté diciendo que no quería ser más mamá. Que me daba pereza. Pero es que la maternidad no es fácil”.
Las declaraciones provocaron un auténtico escándalo en Colombia y situaron a la familia de la artista en el centro de la polémica.
El cierre de su cuenta y la reacción familiar
En otro de los vídeos, Verónica mostró una herida sangrante que, según explicó, se había hecho intentando entrar en la vivienda. Poco después, su cuenta de Instagram fue cerrada, impidiendo que continuara difundiendo nuevos mensajes.
Tras la desaparición del perfil, otra de las hermanas de Karol G, Jessica Giraldo, publicó un comunicado en el que expresó la postura de la familia ante la situación.
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“En los últimos días han visto publicaciones relacionadas con mi hermana Verónica. Como familia estamos atravesando un momento muy sensible y difícil, que hemos intentado manejar con discreción, respeto y amor desde hace muchos años. Nuestra prioridad ahora es que ella reciba el apoyo y atención que necesita y proteger su bienestar y el de su hija. Les pedimos empatía respeto y comprensión, mientras enfrentamos esto en familia. Gracias por el cariño y por acompañarnos siempre con tanto amor”, señaló.
El mensaje deja entrever que se trata de un problema que, según la familia, no es reciente, sino que se arrastra desde hace tiempo.
La ausencia de pronunciamiento de Karol G
Hasta el momento, Karol G no se ha pronunciado públicamente sobre lo ocurrido. La artista, que en el pasado compartió con orgullo imágenes familiares en las que su sobrina Sophia era protagonista, no ha hecho declaraciones en sus redes sociales respecto a este conflicto.
En anteriores publicaciones, la cantante se mostraba “bendecida” por poder trabajar acompañada de su familia, una imagen de unidad que ahora ha quedado en entredicho tras la exposición de esta situación privada.
Un conflicto expuesto en redes
El caso de Verónica Giraldo pone de relieve cómo los conflictos familiares pueden amplificarse cuando se trasladan al ámbito digital. Lo que comenzó como un testimonio personal sobre un proceso de separación y la preocupación por la custodia de una menor terminó derivando en acusaciones graves y en un enfrentamiento público.
La eliminación de su cuenta de Instagram marcó un punto de inflexión en la difusión del conflicto, pero no detuvo el debate en redes sociales ni la repercusión mediática del caso.
Mientras tanto, la familia insiste en la necesidad de abordar la situación con discreción y respeto, subrayando que la prioridad es el bienestar tanto de Verónica como de la niña.
El episodio deja una incógnita abierta sobre cómo evolucionará el proceso judicial relacionado con la custodia de Sophia y sobre si habrá nuevos pronunciamientos públicos por parte de los implicados.












