Lo que comenzó como un viaje de celebración tras superar el exigente examen MIR terminó convirtiéndose en una inesperada odisea para varios jóvenes médicos españoles atrapados en Sri Lanka. La escalada del conflicto en Oriente Próximo provocó el cierre del espacio aéreo en la zona y la cancelación de numerosos vuelos internacionales, dejando a varios grupos de graduados en Medicina sin una forma clara de regresar a España.
Entre ellos se encuentra un grupo de nueve médicos recién examinados del MIR —ocho andaluces y un extremeño— cuyo vuelo de regreso fue cancelado de forma indefinida. Los jóvenes denuncian la incertidumbre que viven en la isla asiática mientras esperan una solución que les permita volver a casa.
A la vez, otro grupo de ocho graduados en Medicina de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) también ha vivido días de gran tensión tras la cancelación de su vuelo por el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio. Después de varios días buscando alternativas, finalmente han logrado reorganizar su viaje de regreso.
Vacaciones tras el MIR que terminaron en una situación inesperada
El primer grupo de médicos llegó a Sri Lanka para celebrar el final de su etapa universitaria y el esfuerzo que supone preparar el MIR. Según explica uno de los integrantes, Álvaro Luceño, el viaje llevaba meses planeado. «Acabamos de realizar el examen y habíamos decidido hacer un viaje a Sri Lanka. Unos planes que comenzaron hace más de medio año», explica.
Sus vacaciones comenzaron el 21 de febrero y todo transcurría con normalidad hasta que la situación internacional cambió de forma repentina. La escalada militar en Oriente Próximo provocó cancelaciones masivas de vuelos que afectaron directamente a su itinerario.
«Debido a la situación sobrevenida en Oriente Próximo, nos han cancelado los vuelos de forma indefinida. Hemos intentado hablar con la compañía aérea Etihad Airways y con la agencia de viajes, pero apenas obtenemos respuesta. En resumidas cuentas, estamos atrapados sin poder volver a España y no tenemos claro qué hacer ni con quién hablar. Es una situación incómoda y preocupante», explica el joven.
Un grupo de nueve médicos varados en Sri Lanka
El grupo está formado por jóvenes de entre 24 y 26 años. Según explica Carmen Ceferino, tres son de Sevilla, tres de Cádiz, dos de Jaén y uno de Badajoz. Todos han cursado juntos los seis años de carrera de Medicina y realizaron el MIR en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
El plan inicial era regresar la madrugada del 3 de marzo haciendo escala en Abu Dhabi antes de aterrizar en Madrid. Sin embargo, la aerolínea les comunicó la cancelación del vuelo sin ofrecer una nueva fecha concreta. «Solo nos han dicho que esperemos. Ayer nos informaron que podrían reanudar los vuelos el 9 de marzo, pero al comprobarlo hoy aparece como 10 de marzo. Nadie nos asegura que podamos salir ese día», señala Carmen.
Ante la falta de respuestas claras, los jóvenes decidieron ponerse en contacto con las autoridades españolas. Han hablado con el consulado español en Sri Lanka y con la embajada en Nueva Delhi, aunque por el momento no han recibido alternativas concretas. «Nos pidieron los nombres y nos dijeron que hay mucha gente en la misma situación, que mantengamos la calma y que evitemos riesgos. Básicamente nos dijeron que nos cuidemos mientras se soluciona», explica Carmen.
Alojamiento improvisado y ayuda de las familias
Mientras esperan una solución, los jóvenes han tenido que reorganizar su estancia en el país. Tras finalizar las reservas de hotel que tenían previstas, la agencia de viajes les ayudó a encontrar alojamiento en un Airbnb para poder permanecer juntos.
El alojamiento corre supuestamente a cargo de la agencia, aunque los gastos diarios dependen de ellos. «Por el momento no tenemos problemas con el teléfono ni con las tarjetas bancarias, los vuelos de vuelta es lo que nos preocupan. Queremos visibilidad para que se tenga en cuenta que estamos aquí y que no sabemos cómo volver», concluye Carmen.
Otra odisea: ocho MIR que lograron reorganizar su regreso
La situación no afecta solo a este grupo. Otros ocho graduados en Medicina de la Universidad Pública de Navarra también se encontraron atrapados en Sri Lanka tras el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio. El grupo está formado por seis jóvenes de Navarra —de Mutilva, Mendillorri y Zizur— además de una joven de Burgos y otra de Cantabria.
Tras terminar el examen MIR el 24 de enero, viajaron a Sri Lanka el 17 de febrero con escala en Doha (Catar). Su vuelo de regreso estaba previsto por la misma ruta.
Todo cambió cuando comenzaron los bombardeos sobre Irán. «Salió la noticia y al principio nos entró una incertidumbre parecida a la de los primeros días con el covid, no sabíamos si iban a cerrar o no o qué iba a pasar».
La dificultad de encontrar vuelos en medio del caos
Una vez cerrado el espacio aéreo, comenzaron los problemas para regresar. Según explican Claudia Úriz Idoate y Nerea Vicente Azcona, ambas de 24 años, encontrar una alternativa fue complicado. «El domingo era fiesta y el lunes también, no podíamos hacer ninguna gestión», cuentan desde Negombo, el pueblo costero donde se alojan.

La búsqueda de vuelos se convirtió en una carrera contrarreloj. «Los europeos buscaban para Europa y los asiáticos para Asia. Ha sido muy estresante. Sentías mucha impotencia al ver cómo estaba todo bloqueado, desaparecían vuelos… Encontrar plazas para ocho personas era difícil. Y los precios estaban desorbitados». La aerolínea les ofrecía dos opciones: volver la semana siguiente por la misma ruta o aceptar un reembolso del vuelo.
Una solución inesperada para regresar
Finalmente, decidieron acudir al consulado español en Colombo, la capital del país. Allí recibieron apoyo y consejos, aunque ninguna solución concreta para volver a España. Sin embargo, el desenlace llegó de forma inesperada. Al salir del consulado encontraron varias agencias de viajes en el edificio contiguo.
Tras probar en varias, una de ellas logró ofrecerles una ruta alternativa que les permitirá regresar a Europa. «Nos sale por unos 900 euros, cuando el lunes, con lo que estábamos viendo, 1.500 nos parecía hasta buena opción». El grupo regresará el 9 de marzo mediante un itinerario que incluye cuatro vuelos y escalas en China y Londres.
Días de espera en Sri Lanka
Hasta su salida, permanecerán en Negombo, donde su guía local les ayudó a encontrar alojamiento. A pesar de la incertidumbre vivida, destacan que su situación es relativamente tranquila. «Somos unas privilegiadas porque aquí se puede hacer vida normal, no estamos en conflicto», explican.
Mientras algunos grupos ya han encontrado alternativas, otros continúan esperando una solución para poder regresar a España tras quedar atrapados en Sri Lanka por la crisis aérea provocada por el conflicto en Oriente Próximo.











