La aparición de una serpiente debajo de la cama de un paciente del Hospital Alto Guadalquivir de Andújar, en Jaén, ha provocado una investigación después de que se registrara un segundo episodio similar en apenas dos semanas. El último ejemplar fue localizado en la zona del motor del elevador de la cama y tuvo que intervenir el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
El hallazgo causó momentos de tensión entre los familiares de la persona ingresada, aunque la revisión realizada posteriormente permitió confirmar que la especie no era peligrosa. La situación terminó sin ninguna incidencia y el hospital recuperó la normalidad.
Sin embargo, el episodio adquiere especial relevancia porque no sería la primera aparición de una serpiente dentro de una habitación del centro sanitario. Familiares y fuentes sindicales han señalado que unas dos semanas antes ya se había encontrado otro ejemplar, que fue retirado al exterior.
La Consejería de Salud investiga ahora lo sucedido, mientras la Delegación de Sanidad, la de Medio Ambiente, la Dirección Gerencia del hospital y efectivos del Seprona han mantenido comunicación para revisar la situación. El objetivo es evitar que nuevos reptiles puedan acceder a las zonas de hospitalización.
Una serpiente apareció junto al motor de la cama
El último episodio se produjo cuando familiares de una persona ingresada descubrieron una serpiente enrollada debajo de su cama, concretamente en la zona correspondiente al motor del elevador. El animal se encontraba allí descansando cuando fue localizado. El hallazgo supuso un sobresalto añadido para los familiares del paciente y obligó a actuar dentro de las instalaciones del Hospital Alto Guadalquivir de Andújar.
Una profesional del centro dio aviso de la presencia del ejemplar y los profesionales de servicios generales del hospital, junto con efectivos del Seprona, procedieron a revisar las instalaciones. Después de examinar al reptil, el Seprona certificó que no se trataba de una serpiente peligrosa. Pese a los momentos de tensión generados entre los familiares, no hubo ninguna otra incidencia vinculada con la presencia del animal. Una vez resuelta la situación, la actividad pudo regresar a la normalidad en el centro hospitalario.
El segundo episodio en apenas dos semanas
El hallazgo no ha quedado como un acontecimiento aislado. Familiares y fuentes sindicales aseguran que unas dos semanas antes ya se había producido una situación similar en el mismo hospital. En aquella primera ocasión apareció otro ejemplar en una de las habitaciones. Según las informaciones facilitadas, la serpiente fue retirada de las instalaciones y llevada nuevamente al exterior.
Familiares y fuentes sindicales sostienen que entonces no se activó ningún protocolo específico y que fueron miembros del personal de seguridad quienes se encargaron de retirar al animal. La diferencia con el último episodio es que en esta ocasión sí intervino el Seprona, además del personal de servicios generales del centro.
Los patios del hospital, bajo la lupa tras los avistamientos
La repetición de los avistamientos en un periodo tan reducido ha llevado a que la Consejería de Salud se ocupe de investigar las circunstancias en las que los animales pudieron acceder hasta las dependencias destinadas a la hospitalización. Uno de los puntos que se están teniendo en cuenta es la zona de patios del Hospital Alto Guadalquivir, donde hay varios reptiles.
Las informaciones disponibles apuntan a este espacio como una posible vía desde la que los ejemplares habrían podido acceder hasta las habitaciones. Sin embargo, se trata de una cuestión que se investiga y no se ha establecido de forma definitiva cómo llegaron las serpientes hasta las zonas de hospitalización.
Precisamente por ello, las autoridades y los responsables del centro están revisando lo sucedido después de los dos episodios registrados. La Delegación de Sanidad y la Delegación de Medio Ambiente han mantenido comunicación con la Dirección Gerencia del hospital y con efectivos del Seprona para analizar la situación. La finalidad de estas actuaciones es determinar las circunstancias de los avistamientos y adoptar las medidas necesarias para evitar que episodios de estas características vuelvan a repetirse.
El Seprona confirmó que la serpiente no era peligrosa
Uno de los principales elementos del último incidente fue determinar qué tipo de riesgo podía representar el ejemplar encontrado debajo de la cama. Tras la intervención, los efectivos confirmaron que la especie localizada no era peligrosa. El episodio, por tanto, pudo resolverse sin daños para el paciente, sus familiares ni los profesionales del centro.
El hallazgo sí generó preocupación y momentos de tensión entre las personas afectadas, especialmente por el lugar en el que apareció el reptil: debajo de la cama de una persona ingresada y junto al mecanismo del elevador.
La actuación permitió retirar el animal y recuperar la normalidad en las instalaciones. El hecho de que existiera un antecedente reciente, sin embargo, ha provocado que el asunto no termine únicamente con la retirada del ejemplar y que se analicen las posibles vías de acceso.











